Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Poder Ejecutivo modificó el régimen de importación de motos desarmadas, bajando drásticamente el requisito de integración local. ¿Beneficia a la industria o abre la puerta a más importaciones?
El Gobierno Nacional ha dado un golpe de timón en la política industrial automotriz con el Decreto 1069/2024, publicado hoy en el Boletín Oficial. Esta medida modifica el Decreto N° 460/23, que establecía un derecho de importación extrazona (D.I.E.) del 0% para motocicletas y vehículos similares incompletos y totalmente desarmados, siempre y cuando se fabricaran en Argentina con un mínimo de integración local.
La novedad más explosiva es la reducción del Valor Agregado Local Mínimo (VALM). Antes, se exigía un 5% para el conjunto de la actividad de la empresa beneficiaria. Ahora, el nuevo decreto establece que el VALM será del CINCO POR CIENTO (5%) para el conjunto de la actividad, pero crucialmente, se reduce a un DOS POR CIENTO (2%) para CADA MODELO de vehículo importado bajo este beneficio. Además, se clarifica que los bienes importados para la fórmula del VALM serán únicamente los vehículos incompletos y desarmados alcanzados por el decreto, dejando a las empresas más libertad para decidir su modelo de negocio (producción con integración local, ensamble o importación de vehículos terminados).
Esta flexibilización es una noticia agridulce para el sector. Por un lado, podría beneficiar a las empresas ensambladoras al reducir la presión por alcanzar altos niveles de integración local, lo que podría bajar los costos de producción y, potencialmente, los precios finales de las motocicletas para los consumidores. Esto podría impulsar las ventas en un mercado que siempre busca precios competitivos.
Por otro lado, la medida genera preocupación entre los fabricantes de partes y piezas nacionales, que podrían ver disminuida la demanda de sus productos si las empresas optan por importar más componentes. La justificación oficial es "procurar una mejor incidencia del régimen en los productos alcanzados" y permitir a cada beneficiario "decidir libremente su modelo de negocio", lo que suena a una apuesta por la eficiencia del mercado por encima de una protección estricta de la industria local de componentes.
"Esta medida es un claro guiño a la desregulación, buscando que las empresas se adapten a las realidades del mercado sin ataduras excesivas, pero ¿a qué costo para la industria nacional de autopartes?"
El decreto entrará en vigencia al día siguiente de su publicación y será aplicable a partir de la acreditación de cumplimiento anual correspondiente al período 2024. Un movimiento audaz que reconfigura el tablero para el sector de motocicletas en Argentina.
5 de febrero de 2026
2 de febrero de 2026
7 de noviembre de 2025