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El transporte de cereales, oleaginosas y subproductos del agro en la provincia de Buenos Aires sufrirá un incremento del 12% en sus tarifas, tras un polémico acuerdo entre entidades. ¿Quién paga la cuenta de este nuevo ajuste?
La Provincia de Buenos Aires acaba de dar un mazazo al sector agropecuario con la aprobación de un aumento del 12% en las tarifas básicas y orientativas para el transporte de cargas de cereales, oleaginosas y subproductos del agro. Esta medida, publicada en el Boletín Oficial, es el resultado de una reunión de la Comisión Asesora del Transporte de la Producción del Agro, donde varias entidades como FETRA, FATRAC y CARBAP consensuaron el ajuste, argumentando el "fuerte incremento de los rubros que integran la estructura de costos de la actividad".
Sin embargo, la polémica no tardó en llegar: entidades clave como la Sociedad Rural Argentina y Federación Agraria Argentina brillaron por su ausencia en dicha reunión, a pesar de haber sido convocadas. Esto genera dudas sobre la representatividad del acuerdo y si realmente refleja la totalidad de las voces del sector. Además, la entidad FETRA, si bien prestó conformidad con lo acordado por la mayoría, dejó sentada su disidencia respecto a una posible extensión a nivel nacional, anticipando futuras tensiones.
Este incremento, que reemplaza la tarifa vigente desde 2025, impactará directamente en los costos de producción y comercialización de granos, afectando a productores, acopiadores y, en última instancia, al precio final de los alimentos. En un contexto de alta inflación, este ajuste podría generar un efecto dominó en la cadena de valor, trasladando mayores costos a los consumidores. El Ministerio de Transporte bonaerense, amparado en la Ley N° 10.837, justificó la medida por la necesidad de actualizar los valores frente a la escalada de costos operativos. Los ciudadanos comunes deben estar atentos a posibles subas en los precios de productos básicos que dependan de estos fletes.