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La Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC) aprieta el acelerador y ordena la destrucción masiva de más de 15.000 armas de fuego en todo el país, en un golpe demoledor contra la violencia y el crimen. ¿Un paso gigante hacia la seguridad ciudadana o solo una gota en el mar?
En una jugada que busca fortalecer la seguridad ciudadana, la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC), bajo la dirección de Juan Pablo Allan, ha emitido una serie de resoluciones (192/2024, 193/2024 y 194/2024) que ordenan la destrucción por trituración y fundición de un impactante total de 15.333 materiales controlados, mayormente armas de fuego.
Esta medida, enmarcada en las Leyes N° 20.429, 25.938 y 26.216, representa un esfuerzo concertado para sacar de las calles armamento que, en muchos casos, fue utilizado en delitos o entregado voluntariamente. La ANMaC, como ente descentralizado del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, tiene la facultad exclusiva de llevar a cabo estas destrucciones, garantizando la eficacia y la sostenibilidad ambiental del proceso.
La Resolución 192/2024 es la más picante, disponiendo la destrucción de 14.034 materiales provenientes de diversas jurisdicciones como Bahía Blanca, Neuquén, Bariloche, Mar del Plata, La Matanza y Corrientes, entre muchas otras. Sin embargo, no todo es destrucción: 409 armas con pedido de secuestro vigente fueron reservadas, una cifra que siembra dudas sobre la coordinación de las bases de datos. Además, 6.117 materiales quedan "en lista de espera" para futuras destrucciones.
Por su parte, la Resolución 193/2024 se enfoca en 900 materiales entregados en el marco del Programa Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego (PEVAF) en Mar del Plata, un programa clave para la reducción de armas en manos de civiles. Aquí, solo 3 armas fueron reservadas por tener pedido de secuestro.
Finalmente, la Resolución 194/2024 apunta a 399 armas de fuego provenientes de la Policía de la Provincia del Chaco, un paso importante para limpiar el arsenal de las fuerzas de seguridad. Se reservan 51 materiales para una próxima instancia.
"La destrucción de armas es un mensaje claro: el Estado no tolerará la proliferación de armamento ilegal y trabaja por un país más seguro."
Este proceso de "trituración y fundición" es un paso crucial para evitar que estas armas vuelvan a pisar la calle, ya sea por robo o corrupción. La participación de personal de la Dirección de Fiscalización de ANMaC asegura la transparencia del procedimiento.
¿Qué significa para usted? Estas acciones buscan reducir la disponibilidad de armas en el circuito ilegal, lo que podría traducirse en menos balazos en su comunidad. Es una medida que refuerza la presencia del Estado en el control de materiales peligrosos. ¡No te quedes afuera! Infórmate a través de los canales oficiales de ANMaC para conocer el avance de estas políticas.