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La Provincia de Buenos Aires ajusta los costos de luminarias LED, alimentos y equipamiento tecnológico en convenios marco, con variaciones que superan el 5%. Un golpe a las arcas públicas y un reflejo de la volátil economía argentina que impacta en servicios esenciales.
El Organismo Provincial de Contrataciones (OPCGP) de la Provincia de Buenos Aires ha dado luz verde a una serie de revisiones de precios cruciales para contratos de abastecimiento público, en un movimiento que expone la constante presión inflacionaria sobre las finanzas estatales. Las Resoluciones N° 18, 19 y 21-OPCGP-2026, publicadas el 26 de enero de 2026, confirman ajustes en contratos millonarios que abarcan desde luminarias LED y kits fotovoltaicos hasta una vasta gama de alimentos y equipamiento tecnológico como PCs y notebooks.
La medida autoriza la actualización de los precios unitarios de los bienes adquiridos por la provincia, aplicando la metodología prevista en los pliegos de bases y condiciones particulares de cada contratación. Esto se activa cuando las variaciones de precios superan el 5%, según índices como el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) del INDEC, en sus componentes específicos para iluminación, alimentos y máquinas eléctricas.
Este ajuste implica un incremento en el gasto público para la Provincia de Buenos Aires, ya que deberá abonar precios más altos por bienes y servicios ya adjudicados. Para las empresas proveedoras, como EXO S.A., Grupo Varsovia S.R.L., Ferretería Platense Scabuzzo e Hijos S.R.L., Abejaruco Platense S.A., y las decenas de firmas del sector alimenticio y tecnológico mencionadas en las resoluciones, significa un alivio, ya que sus costos operativos se ven reflejados en los precios contractuales, evitando pérdidas o la interrupción de los servicios. Sin embargo, se rechazaron algunas solicitudes de revisión que no alcanzaron el umbral del 5%, demostrando que no todo aumento es convalidado sin control.
"Estas revisiones no son un capricho, sino una obligación contractual para garantizar que los proveedores puedan seguir operando sin desfinanciamiento, pero sin dudas ponen en jaque el presupuesto provincial en un contexto de alta inflación", explicó un analista. Es un tira y afloja constante entre la sostenibilidad de los contratos y la prudencia fiscal.
Para el ciudadano común, estas medidas se traducen en que, por un lado, el Estado bonaerense sigue garantizando la provisión de elementos esenciales (desde la iluminación pública hasta la comida en comedores y hospitales, o el equipamiento para escuelas y oficinas públicas). Por otro lado, también reflejan el costo real de la inflación que se traslada a los bienes y servicios que el Estado adquiere con fondos de todos los contribuyentes. Estar informado sobre estas actualizaciones es clave para entender cómo se gestionan los recursos públicos en tiempos de crisis económica.
5 de febrero de 2026
5 de febrero de 2026
5 de febrero de 2026