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El Instituto de Previsión Social bonaerense entre la tragedia de una pensión para herederos de un solicitante fallecido y la implacable recuperación de haberes cobrados indebidamente: dos caras de la compleja burocracia previsional.
El Instituto de Previsión Social (IPS) de la Provincia de Buenos Aires vuelve a ser noticia por dos casos que ponen en evidencia la rigidez y a veces la crudeza del sistema previsional. Por un lado, la Resolución N° 35.538 reconoció el derecho a pensión de Jorge Oscar NEVILLE, esposo de la fallecida Marta Ester MARTINEZ. Lo dramático es que NEVILLE también falleció durante la tramitación del beneficio. Ahora, el IPS deberá liquidar a sus herederos el 53% del sueldo y bonificaciones que le correspondían desde el día siguiente al fallecimiento de su esposa (19 de marzo de 2024) hasta la fecha de su propio deceso (7 de octubre de 2024). Un beneficio póstumo para un solicitante que ya no está, pero que sus herederos podrán cobrar.
En un giro completamente diferente, la Resolución N° 35.333 golpea a Amanda NAVARRO. Tras un "cambio de códigos", el IPS detectó que percibió haberes jubilatorios indebidamente entre el 1° de noviembre de 2018 y el 31 de marzo de 2025. La suma asciende a la impactante cifra de $5.312.305,84. Y el Instituto no dudó: ordenó afectar el 10% de sus haberes jubilatorios hasta cancelar la totalidad de la deuda. Una medida que, aunque legal, impacta directamente en la economía de una jubilada y resalta la capacidad del Estado para recuperar fondos que considera mal pagados, un recordatorio para todos los beneficiarios de la importancia de verificar sus liquidaciones.