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El INASE revoluciona el control de semillas de soja con marcadores ópticos e inteligencia artificial, prometiendo mayor trazabilidad y seguridad para los productores. ¿El fin de la *semilla pirata*?
Una verdadera revolución tecnológica acaba de aterrizar en el campo argentino. El INSTITUTO NACIONAL DE SEMILLAS (INASE), bajo la órbita de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, aprobó el uso de Marcadores Ópticos (MO) con inteligencia artificial (IA) para la identificación varietal de semillas de soja. Esta medida busca blindar la calidad genética y la identidad de las semillas que se comercializan en el país, un dolor de cabeza histórico para los productores.
¿Qué significa esto en la práctica? Ahora, el Laboratorio Central de Análisis de Semillas del INASE y otros laboratorios habilitados podrán identificar variedades de soja en tiempo real mediante el procesamiento de imágenes. Se acabó el misterio: el sistema arrojará el nombre de las variedades mayoritarias en una muestra y sus porcentajes, con una similitud mínima del 80% para ser considerada la variedad indicada.
Esta tecnología no solo promete mayor transparencia y trazabilidad en la cadena comercial, sino que también es una herramienta poderosa para proteger la propiedad de las creaciones fitogenéticas y combatir la comercialización ilegal de semillas. Para los productores, es una garantía de que la semilla que compran es la que realmente dicen vender, fomentando la confianza y la inversión en variedades mejoradas.
El INASE también estableció reglas claras para los obtentores de nuevas variedades, quienes deberán entregar al menos treinta (30) muestras de semilla pura de dos campañas diferentes para establecer los patrones de control. ¡Atención! Si no cumplen con este requisito en el plazo establecido (cuatro años desde la estabilización de la variedad o un año desde la inscripción en el Registro Nacional de Cultivares), no se permitirá la fiscalización de lotes de esa variedad y los lotes en proceso quedarán automáticamente dados de baja. Esto es un mensaje contundente contra la informalidad. La medida entrará en vigencia con su publicación, marcando un antes y un después en el control de calidad y la legalidad en el mercado de semillas de soja.