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La Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires lanza dos licitaciones públicas clave, con presupuestos que superan los 100 millones de pesos, destinadas a garantizar el funcionamiento y la higiene de sus sedes judiciales en Dolores y Quilmes. ¿Quién se lleva la tajada?
La Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires no escatima en gastos para mantener sus edificios operativos. En una movida que genera expectativa en el sector de servicios, se han anunciado dos licitaciones públicas con cifras impactantes. La primera, bajo el número 11/2026, busca un servicio de mantenimiento preventivo y correctivo semi-integral para los equipos de transporte vertical (léase ascensores) en las dependencias judiciales de Dolores, con un presupuesto estimado de $11.387.760,00. La apertura de ofertas está fijada para el 7 de abril de 2026. Es una inversión necesaria para asegurar la accesibilidad y seguridad de los usuarios y el personal judicial, un detalle no menor en la dinámica diaria de los tribunales.
Pero eso no es todo. La segunda licitación, la N° 17/2026, eleva la apuesta con un presupuesto estimado de $96.479.040. Su objetivo es la contratación de un servicio de limpieza para los espacios comunes e internos de los edificios del Departamento Judicial Quilmes. Con fecha de apertura para el 1 de abril de 2026, esta suma millonaria subraya la importancia de la higiene en ambientes de alta circulación.
"Mantener la infraestructura judicial en óptimas condiciones es fundamental para el buen desarrollo de la administración de justicia", podría ser la justificación oficial de estas erogaciones.
Para los ciudadanos, estas licitaciones representan la continuidad de servicios básicos que impactan directamente en la experiencia de quienes deben acudir a la justicia. Para las empresas, la oportunidad de hacerse con contratos jugosos con el Estado. ¿Será suficiente para mantener la maquinaria judicial aceitada y reluciente?