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El Gobierno posterga un año la obligatoriedad de la identificación electrónica de ganado bovino, bubalino y cérvido. Problemas con la licitación de dispositivos generan un respiro inesperado para productores.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (Resolución N° 19/2025) decidió postergar hasta el 1° de enero de 2026 la fecha de entrada en vigencia de la obligatoriedad de utilizar tecnología electrónica para la identificación individual de ganados bovinos, bubalinos y cérvidos. Originalmente, esta medida, clave para la trazabilidad y la competitividad exportadora, debía comenzar antes.
Esta prórroga es un alivio directo para los productores ganaderos, quienes no tendrán que incurrir en los costos y complejidades de implementar la identificación electrónica de terneros/as al destete o al primer movimiento durante este año. La medida busca evitar "generar inconvenientes a los productores ganaderos en el movimiento y traslado de hacienda".
La postergación se debe a que la empresa licitante para proveer los dispositivos comunicó su "imposibilidad de cumplir con la entrega en las condiciones, cantidades y plazos previstos". Esto expone fallas en la planificación o en la capacidad de ejecución de la política pública. La Resolución N° 71/2024, que había establecido la obligatoriedad, ahora ve derogados sus artículos 3°, 4° y 5°, que fijaban los plazos previos.
Si bien la medida ofrece un respiro a los productores, la razón de fondo subraya la dificultad del Estado para implementar políticas de gran envergadura. La trazabilidad es clave para mercados exigentes y para el control sanitario. Postergarla puede tener costos a mediano plazo en términos de imagen y competitividad internacional, aunque a corto plazo evite un caos logístico interno. La resolución aclara que a partir de la nueva fecha, el Sistema Nacional deberá registrar todos los movimientos de los animales para garantizar la trazabilidad individual.
"Esta postergación es una muestra clara de la burocracia y la falta de previsión en la gestión de programas esenciales para el sector productivo", sentenció un referente del campo.
Los ganaderos ahora tienen más tiempo para prepararse para la nueva normativa. Deben seguir atentos a futuras licitaciones o a la definición de proveedores para los dispositivos de identificación, ya que la obligatoriedad sigue en pie, solo se ha pospuesto.

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