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Una disposición oficial revela una licitación privada para la limpieza del Hospital Luisa C. de Gandulfo, generando preguntas sobre la transparencia en el uso de Rentas Generales. ¿Se prioriza la eficiencia o hay intereses ocultos detrás de este millonario contrato de servicios esenciales?
El Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires sacudió las redes con una nueva Disposición que autoriza una Licitación Privada N° 23.2026 para el vital servicio de limpieza en el Hospital Luisa C. de Gandulfo. A primera vista, podría parecer un trámite burocrático más, pero la letra chica enciende las alarmas: el financiamiento proviene directamente de las Rentas Generales del ejercicio fiscal 2026, es decir, de nuestros impuestos, y la modalidad elegida es la licitación privada.
La Oficina de Compras Contrataciones y Suministros gestiona este contrato, que cubrirá el período del 11 de febrero al 31 de junio de 2026. Aunque la normativa permite este tipo de licitaciones bajo ciertas condiciones (amparadas en la Ley 13981/09 y el Decreto Reglamentario N° 59/19), la elección de un proceso privado en lugar de uno público siempre genera sospechas.
"Cuando se trata de dinero público, la transparencia debería ser la regla de oro", deslizan voces críticas en los pasillos de la administración provincial.
Este movimiento no solo afecta la calidad de un servicio esencial para la salud de miles de bonaerenses, sino que también nos invita a reflexionar sobre la asignación de recursos estatales. ¿Se garantiza la mejor oferta? ¿O es una puerta abierta a la discrecionalidad? La falta de detalles sobre los oferentes o el monto exacto del contrato deja un manto de dudas sobre esta operación. Mantenerse informado es clave para fiscalizar cómo se utilizan los fondos que aportamos todos.