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La Subdirección General de Operaciones Aduaneras Metropolitanas le dio el OK a MEGATOM S.A. para operar su depósito fiscal general por una década. Un respiro para el comercio exterior, en medio de la burocracia.
En un movimiento que genera estabilidad para el sector del comercio exterior, la Subdirección General de Operaciones Aduaneras Metropolitanas ha emitido la Resolución 197/2024, que renueva por DIEZ (10) años la habilitación del depósito fiscal general de MEGATOM S.A. (CUIT: 30-66179201-5). Este predio, ubicado en Heredia N° 2.300, Gerli, Avellaneda, con una imponente superficie de 38.755 m2, es crucial para operaciones de importación y exportación.
El expediente, que se arrastraba desde 2021, atravesó un laberinto de informes y verificaciones. Desde la acreditación de requisitos documentales hasta la validación de condiciones físicas y operativas, pasando por la revisión de sistemas de seguridad (CCTV) y control de stock. La Dirección Aduana de Buenos Aires, la Dirección de Reingeniería de Procesos Aduaneros, la Subdirección General de Control Aduanero y la Subdirección General de Sistemas y Telecomunicaciones, entre otras, intervinieron para asegurar el cumplimiento de la Resolución General N° 4352 (AFIP) y sus modificatorias. Aunque hubo una "inobservancia del plazo" en una etapa, los dictámenes legales finalmente no encontraron objeciones, confirmando la legitimidad de la empresa y la pertinencia de su actividad.
La renovación es vital para MEGATOM S.A., ya que le permite continuar operando como un nodo esencial para mercaderías de importación y exportación. Estos depósitos fiscales son fundamentales para la logística del comercio exterior, permitiendo el almacenamiento y manipulación de bienes bajo control aduanero antes de su nacionalización o exportación definitiva. La resolución especifica que el depósito será de uso exclusivo para operaciones de comercio exterior, garantizando la transparencia y el cumplimiento de las normativas. Además, la habilitación es "renovable en forma no automática", lo que implica que cada década la empresa deberá pasar por un proceso similar para revalidar su permiso. Para la industria, este tipo de resoluciones, aunque administrativas, son el engranaje que mantiene en marcha la maquinaria del comercio internacional. Aseguran que la infraestructura necesaria para mover bienes dentro y fuera del país esté disponible y regulada.
En un contexto de constantes cambios en las normativas de comercio exterior, la estabilidad que brinda una habilitación a largo plazo es un activo. La detallada descripción del proceso en la resolución subraya la rigurosidad con la que la AFIP evalúa estos permisos, buscando asegurar la seguridad fiscal y operativa. Para los ciudadanos comunes, esto significa que la cadena de suministro de bienes importados y exportados sigue funcionando con un eslabón clave asegurado.