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Desde lonas para natatorios municipales en San Isidro hasta el mantenimiento de aires acondicionados en ARBA, el Estado bonaerense despliega una serie de licitaciones rutinarias. ¿Son estas erogaciones un eslabón clave en el funcionamiento o meros gastos administrativos?
El engranaje del Estado provincial no se detiene, y a diario se publican licitaciones que, aunque puedan parecer menores, son vitales para el funcionamiento de diversas dependencias y servicios. En esta ocasión, dos llamados a licitación captan la atención por su naturaleza y alcance.
San Isidro invierte en sus Campos de Deportes: La Municipalidad de San Isidro lanza un Segundo Llamado a Licitación Pública N° 66/2025 para los Trabajos de Lonas en Natatorios de los Campos de Deportes N° 1, 2 y 4. Con un presupuesto oficial de $217.753.466,84, esta inversión busca mantener y mejorar las instalaciones deportivas, vitales para la comunidad. La apertura de ofertas está prevista para el 6 de marzo de 2026. El pliego es sin costo, facilitando la participación de interesados.
ARBA busca confort climático: Por su parte, la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) convoca a Licitación Privada - Proceso de Compra PBAC N° 382-1487-LPR25 para el Servicio de Mantenimiento Preventivo, Correctivo e Integral de Equipos de Climatización para los Años 2026 y 2027. Este servicio es esencial para el buen funcionamiento de sus oficinas y, por ende, para la atención al contribuyente. El pliego es sin costo y la apertura digital de propuestas será el 13 de marzo de 2026.
Ambas licitaciones, aunque de magnitudes diferentes, reflejan la necesidad del Estado de mantener sus instalaciones y servicios en óptimas condiciones. Mientras que las lonas para natatorios en San Isidro impactan directamente en el ocio y la salud de los ciudadanos, el mantenimiento de climatización en ARBA garantiza un ambiente de trabajo adecuado para sus empleados y un mejor servicio para los contribuyentes. La transparencia en estos procesos, con pliegos de acceso gratuito y procedimientos claros, es un paso adelante para asegurar la eficiencia del gasto público. Pero siempre queda la pregunta: ¿se podría optimizar aún más el uso de los recursos en estas tareas rutinarias?