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La Aduana de Iguazú aprueba la venta de lotes incautados en una subasta electrónica a través del Banco Ciudad, inyectando bienes al mercado y fondos a las arcas estatales.
La Aduana de Iguazú dio el visto bueno definitivo a una controvertida subasta electrónica que se realizó el pasado 26 de noviembre a través del Banco Ciudad de Buenos Aires. Bajo la modalidad de remate online (SUBASTA Nº 3426), se comercializaron diversas mercaderías que habían sido incautadas por la autoridad aduanera. Este tipo de operaciones es fundamental para descongestionar los depósitos fiscales y, al mismo tiempo, recuperar valor de bienes que de otra forma se deteriorarían, transformándolos en recursos para el Estado.
La Disposición 122/2024, firmada por Miguel Angel Cardozo, Jefe de la Sección de Inspección Operativa a cargo de la Aduana Iguazú, no solo aprueba la venta de los lotes detallados en el Anexo IF-2024-04250623-AFIP-OMSRADIGUA#SDGOAI, sino que también autoriza a los compradores a retirar las mercaderías una vez que hayan saldado los montos pendientes e impuestos correspondientes. Esto impulsa la circulación de bienes y podría significar oportunidades para pequeños comerciantes o emprendedores que buscan productos a precios competitivos.
Este mecanismo, enmarcado en el Decreto 618/97 y el Artículo 1112 inc. a) y b) del Código Aduanero, busca dar una salida legal y transparente a los bienes en infracción, evitando su pérdida de valor y su acumulación indefinida en depósitos. Es un paso más en la gestión de activos estatales que, si bien suena administrativo, tiene un impacto directo en la economía local y en la forma en que el Estado maneja lo que le confisca.