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La Aduana de Rosario da el visto bueno a la subasta electrónica Nro. 3830, concretada por el Banco Ciudad. Una movida que libera un lote de productos y genera ingresos para el Estado, marcando el cierre de un proceso clave en la gestión de bienes retenidos.
La Aduana de Rosario, bajo la firma de Héctor Darío Ubeid, acaba de oficializar la aprobación de la venta de mercaderías que se realizó a través de una subasta electrónica. Este remate, el Nro. 3830, fue gestionado por el Banco Ciudad de Buenos Aires el pasado 5 de marzo de 2026, y ahora sus resultados son definitivos y vinculantes.
¿Qué significa esto para los compradores y el erario público? Que los afortunados adjudicatarios de los lotes ya pueden retirar la mercadería subastada, siempre y cuando hayan cumplido con el pago de los saldos pendientes y los impuestos correspondientes. Es un paso clave en el ciclo aduanero que permite al Estado deshacerse de bienes retenidos o incautados, transformándolos en recursos económicos frescos y necesarios.
La disposición se enmarca en la Ley 22415 (Código Aduanero) y el Decreto Nro. 618/1997, que otorgan las facultades necesarias para este tipo de operaciones. Para los ciudadanos, es una oportunidad, a menudo ventajosa, de adquirir productos a precios potencialmente más bajos, aunque con la burocracia aduanera de por medio. Para el Estado, es una forma eficiente y transparente de recuperar valor de activos que, de otra forma, generarían costos de almacenamiento y depreciación. La implementación de un mecanismo electrónico y la intermediación de un banco de renombre como el Banco Ciudad, buscan garantizar la transparencia y la confianza en estas ventas públicas. Es fundamental para los compradores estar al tanto de los plazos y requisitos para evitar contratiempos en el retiro de sus adquisiciones.