Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
Una nueva disposición aclara la letra chica del famoso 'Botón de Arrepentimiento' y 'Botón de Baja de Servicios'. Los proveedores podrán exigir mecanismos de verificación de identidad, ¿un paso atrás para los consumidores o una medida necesaria contra el fraude?
La Dirección Nacional de Defensa del Consumidor y Arbitraje del Consumo ha soltado una nueva directriz que podría cambiar la experiencia de miles de argentinos al momento de ejercer sus derechos de consumidor. La Disposición 3/2026 viene a clarificar la normativa del "Botón de Arrepentimiento" y el "Botón de Baja de Servicios", introduciendo un matiz crucial.
Hasta ahora, la Disposición 954/2025 establecía que los proveedores no podían requerir "registración previa ni ningún otro trámite adicional" al momento de usar estos botones. Sin embargo, la nueva medida permite que, para corroborar los datos y la identidad del consumidor, los proveedores puedan solicitar "mecanismos o pasos previstos al efecto", siempre que sean "razonables, a través de medios habituales y tengan por finalidad exclusiva la verificación de identidad y seguridad del usuario".
Según la autoridad de aplicación, esta medida busca prevenir acciones fraudulentas y asegurar que las solicitudes de baja o arrepentimiento provengan del consumidor real, protegiendo así la seguridad de los usuarios y la integridad de sus datos. Es decir, no es un "obstáculo burocrático", sino una "medida de seguridad".
Para el ciudadano común, esto significa que, si bien el derecho a arrepentirse o dar de baja un servicio sigue intacto, es posible que ahora deba realizar algún paso adicional de confirmación (como un código enviado al celular, una pregunta de seguridad, etc.) para validar su identidad. Esto podría generar una pequeña fricción en el proceso, pero, en teoría, debería reforzar la seguridad.
Las empresas, por su parte, obtienen una herramienta para evitar usos indebidos de los botones, lo que les da un respiro en la gestión de bajas y arrepentimientos. La clave estará en la "razonabilidad" de los mecanismos de verificación que implementen. ¡Estemos atentos!