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El OCEBA volvió a rechazar un recurso de EDEN S.A. por un corte de luz en San Nicolás en 2019, donde la empresa alegaba fuerza mayor por un robo. La distribuidora no puede desentenderse de su responsabilidad, ¡la ley es clara!
Parece un déjà vu, pero es la realidad: el Organismo de Control de Energía Eléctrica (OCEBA) ha vuelto a sentar un precedente firme contra la Empresa Distribuidora de Energía Norte Sociedad Anónima (EDEN S.A.). En esta ocasión, se rechazó el recurso de revocatoria interpuesto por la compañía por una interrupción del servicio eléctrico en San Nicolás, ocurrida el 10 de septiembre de 2019. Una vez más, EDEN S.A. intentó escudarse en un hecho delictivo (robo de infraestructura) para alegar "fuerza mayor" y zafar de sus obligaciones, pero el OCEBA fue contundente.
El argumento de EDEN S.A. fue idéntico al de casos anteriores: un ingreso ilegítimo al predio, robo de elementos vitales para el servicio y la imposibilidad material de prever un ataque de tales características. La distribuidora incluso apeló a la "situación de inseguridad pública" y a su falta de facultades para actuar contra los delincuentes. Sin embargo, el OCEBA mantuvo su postura: la empresa no presentó pruebas suficientes para configurar la causal de fuerza mayor, que se reserva para "eventos de grandes impactos o catástrofes".
El organismo de control recordó que la responsabilidad de la concesionaria es objetiva y que su deber es asegurar la provisión y disponibilidad del suministro. Si bien EDEN S.A. realizó denuncias penales, esto no la exime de responder por los perjuicios a los usuarios. La posibilidad de "repetir los costos" contra los autores del hecho, como sugirió la empresa, fue considerada "inviable desde el plano práctico y jurídico" por la Asesoría General de Gobierno.
"El OCEBA insiste: las empresas de energía tienen la obligación de garantizar el servicio. Los robos de infraestructura son un problema, sí, pero su impacto no puede recaer en los usuarios sin que la distribuidora asuma su responsabilidad."
Esta resolución es fundamental para los usuarios. Reafirma que las distribuidoras no pueden usar la inseguridad como una excusa para la falta de servicio. Los ciudadanos tienen derecho a que la luz no se corte, y si se corta, a que haya un responsable.