Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
La Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) actualiza sus manuales de procedimientos internos, un esfuerzo por 'modernizar' la burocracia con la ayuda de la UBA. ¿Será solo maquillaje o una verdadera mejora?
La Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), el organismo que tiene la última palabra sobre cómo se maneja el transporte en Argentina, está en plena fiebre de 'aggiornamiento'. En una movida puramente administrativa, pero que busca dar una imagen de modernización, se acaban de aprobar y actualizar tres manuales de procedimientos clave: el de la Gerencia de Servicios de Tecnología de la Información (Disposición 394/2025), el de la Gerencia de Asuntos Legales y Jurídicos (Disposición 395/2025) y el de la Unidad de Sumarios e Investigaciones Administrativas (Disposición 399/2025).
Estos cambios, que a simple vista parecen meramente burocráticos, son el resultado de un Programa de Asistencia Técnica que la CNRT mantiene con la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) ¡desde 2008! El objetivo es, según el organismo, 'actualizar, completar y unificar la terminología y estructura de los procedimientos'. Es decir, poner en orden la casa para que los trámites internos sean más claros y eficientes, especialmente con la integración de sistemas informáticos y las nuevas metodologías de control.
¿Qué significa esto para el ciudadano de a pie o las empresas? Directamente, poco y nada. Estos manuales regulan cómo trabaja la CNRT por dentro: cómo se gestiona la tecnología, cómo se manejan los asuntos legales y cómo se llevan a cabo las investigaciones internas. La Unidad de Auditoría Interna y la Gerencia de Asuntos Legales y Jurídicos son los custodios de que todo se haga con 'transparencia'. Si bien no hay un impacto inmediato en tarifas, servicios o regulaciones externas, una administración interna más ordenada podría derivar en procesos más ágiles en el futuro, pero eso es una promesa a largo plazo.
"Las modificaciones en los procedimientos pueden deberse a avances tecnológicos, cambios en el marco normativo, demandas sectoriales, la evolución de los contextos políticos, económicos y sociales, así como a las propias necesidades de la administración."
Esto nos recuerda que la burocracia es un ser vivo que, para bien o para mal, también intenta adaptarse. Para los ciudadanos, lo importante es que, idealmente, estos cambios internos se traduzcan en una CNRT más eficaz y predecible en su interacción con el público. Seguiremos de cerca si esta 'puesta a punto' se siente en la calle o si queda solo en el papel.