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El Gobierno *actualiza y unifica la normativa* sobre Organismos Genéticamente Modificados (OGM), abriendo la puerta a nuevas tecnologías en animales y microorganismos, pero con un *ojo crítico en el impacto comercial* y la bioseguridad.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca ha desatado una verdadera avalancha regulatoria con las Resoluciones 24/2026 y 25/2026, que prometen cambiar para siempre el panorama de la biotecnología en Argentina.
Esta medida deroga la antigua Resolución 21/2021 y establece nuevos y más claros procedimientos para determinar cuándo un organismo, creado con las Nuevas Técnicas de Mejoramiento (NBT), es considerado un Organismo Genéticamente Modificado (OGM). ¿La clave? Diferenciar entre un OGM "tradicional" y uno obtenido con estas técnicas modernas, que son herramientas de la biotecnología moderna. Esto es crucial para la industria, ya que la clasificación define las rigurosas normativas de bioseguridad que deben cumplir. La información presentada por los desarrolladores tendrá carácter reservado, un guiño a la protección de la propiedad intelectual.
Complementando la anterior, esta resolución deroga la Resolución 510/2011 y amplía el alcance del análisis de impacto comercial a TODOS los OGM de uso agroindustrial, incluyendo por primera vez a animales y microorganismos, no solo vegetales. Hasta ahora, el foco estaba casi exclusivamente en los cultivos. La Dirección de Políticas de Mercados del Ministerio de Economía será la encargada de este crucial dictamen, que deberá considerar el análisis costo/beneficio y la inserción internacional de Argentina. Además, se establecen mecanismos abreviados para OGM "apilados" (combinaciones de eventos ya estudiados) y se mantiene un canal de diálogo público-privado.
Estas medidas buscan modernizar la regulación argentina para estar a la vanguardia global en biotecnología, impulsando la innovación pero sin descuidar la bioseguridad y el impacto en las exportaciones. Para el sector agroindustrial, esto significa mayor claridad y agilidad para desarrollar y comercializar productos biotecnológicos, lo que podría traducirse en mayores rendimientos y nuevas oportunidades de mercado. Sin embargo, también implica una mayor fiscalización sobre el potencial impacto de estos productos en el comercio exterior.
¡Atención productores e investigadores! Estén atentos a los nuevos instructivos y formularios (Anexos I a IV de la Resolución 24/2026 y Anexo de la Resolución 25/2026) que regirán las presentaciones. Seguir las actualizaciones del Ministerio de Economía y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca será clave para el sector.
15 de octubre de 2025
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