Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Ministerio de Defensa mueve sus fichas: designaciones transitorias para coordinadores y directores, incluyendo un nombramiento "excepcional" que enciende la polémica. ¿Qué significa para la burocracia militar?
El Ministerio de Defensa, bajo la batuta de Luis Petri, ha desatado una serie de movimientos en su cúpula administrativa que no pasan desapercibidos. Se trata de tres resoluciones clave que reconfiguran el organigrama y ponen en el centro de la escena a nuevos funcionarios, algunos con condiciones especiales.
Primero, la Resolución 1434/2024 asigna, a partir del 1° de agosto de 2024, a la Contadora Pública Inés Daniela SILEO (D.N.I. N° 33.442.139) como Coordinadora de Liquidación de Haberes de la Dirección General de Recursos Humanos. Este cargo, vital para el funcionamiento interno, ahora recae en una profesional de planta permanente con Nivel B - Grado 6. La medida busca asegurar la continuidad de un área crítica, pero su carácter transitorio, que puede extenderse hasta por tres años, deja un halo de provisionalidad en la gestión de los sueldos del personal militar y civil del Ministerio.
Luego, la Resolución 1442/2024 nos trae el caso del ingeniero Pablo Fabián REGAZZONI (D.N.I. N° 21.485.930). Originalmente designado en la Dirección Nacional de Política Industrial para la Defensa, su designación se limita hasta el 12 de agosto de 2024. Pero la historia no termina ahí: a partir del 13 de agosto, Regazzoni es redesignado, también transitoriamente y hasta el 12 de diciembre de 2024, en el cargo de Director Nacional de Planes y Programas para la Industria y Producción de la Defensa. Lo llamativo es que el ingeniero optó por continuar percibiendo su haber de retiro, un detalle que siempre genera debate sobre la eficiencia y el costo de la burocracia estatal. Esta secuencia de movimientos sugiere una reestructuración constante en las áreas que definen el rumbo de la industria militar argentina, un sector sensible para la soberanía y el desarrollo tecnológico nacional.
Finalmente, la Resolución 1450/2024 presenta el nombramiento más sensacionalista: la licenciada María Fernanda BANO (DNI N° 20.097.912). Primero designada como Coordinadora de Bienestar del Personal de las Fuerzas Armadas (del 1° de julio al 12 de agosto de 2024) y luego, a partir del 13 de agosto, como Coordinadora de Salud y Bienestar del Personal de las Fuerzas Armadas. Lo que realmente llama la atención es que su designación se realiza con autorización excepcional por no reunir los requisitos mínimos establecidos en el artículo 14 del Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial del SINEP. Esta excepción, aunque transitoria y con el fin de cubrir la vacante, abre la puerta a preguntas sobre la meritocracia y la transparencia en las designaciones públicas. ¿Es la idoneidad un requisito flexible en tiempos de necesidad? La medida subraya la urgencia por cubrir puestos clave en áreas sensibles como el bienestar del personal de las Fuerzas Armadas, pero a un costo reputacional en términos de cumplimiento de las normas. El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que interviene en estas resoluciones, parece avalar estas flexibilizaciones en pos de la 'buena administración'.
Para el ciudadano común: Estos cambios, aunque internos, pueden afectar la eficiencia de la administración de la defensa y la calidad de la gestión de personal, lo que indirectamente repercute en el uso de los recursos públicos. Estar atento a la justificación de las excepciones es clave para la transparencia.
24 de febrero de 2026
13 de febrero de 2026
25 de febrero de 2025