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El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) aprueba una drástica reestructuración interna que suprime y modifica unidades operativas, prometiendo agilidad pero generando incertidumbre en el sector.
El INCAA, ente clave para el cine argentino, ha decidido barajar y dar de nuevo con su organigrama, aprobando una nueva estructura organizativa que entra en vigencia el 1 de enero de 2025. Esta medida, plasmada en la Resolución 117/2024, implica la supresión y modificación de varias unidades operativas, así como la readecuación de acciones y responsabilidades dentro del organismo. Las Resoluciones INCAA N° 249-E/2024 y N° 398-E/2024, que definían la estructura anterior, quedan sin efecto.
El argumento oficial es la necesidad de contar con "mecanismos y procesos ágiles" para cumplir con la misión legal del Instituto. Sin embargo, en un contexto de fuerte debate sobre el financiamiento y la existencia misma del INCAA, esta reestructuración podría interpretarse como un paso más en la "racionalización" de recursos que genera inquietud en la comunidad audiovisual. La medida busca optimizar la gestión, pero la falta de detalles sobre qué áreas específicas se suprimen o modifican genera un manto de dudas sobre el futuro de ciertos programas y el empleo dentro del Instituto. Los anexos con los organigramas y nomencladores, que son el corazón de esta reforma, se publican únicamente en la web del BORA, dificultando un análisis rápido y transparente.
"La reestructuración del INCAA busca agilizar procesos, pero la falta de transparencia en los detalles genera preocupación en la industria." - Análisis del Boletín Oficial.