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Un subproducto de la sidra y el jugo de manzana, rico en fibra y antioxidantes, es oficialmente reconocido y regulado, abriendo un mundo de posibilidades para la industria alimenticia y la lucha contra el desperdicio. ¡Una victoria para la sostenibilidad y la innovación en tu mesa!
¡Atención, gourmets y defensores del medio ambiente! El Boletín Oficial acaba de anunciar una medida que podría cambiar para siempre lo que encontramos en la góndola: la incorporación del Orujo de Manzana Seco al Código Alimentario Argentino (CAA). Sí, ese subproducto que antes era un descarte de la industria juguera y sidrera, ahora tiene luz verde para convertirse en un ingrediente estrella.
La Resolución Conjunta 39/2025 de las Secretarías de Gestión Sanitaria y de Agricultura, Ganadería y Pesca crea el Artículo 912 bis del CAA, definiendo este producto y, lo más importante, estableciendo estrictas condiciones para su composición, características físico-químicas, criterios microbiológicos y límites de contaminantes, como un máximo de 50 µg/Kg de Patulina. Esto garantiza que lo que llegue a su mesa sea seguro y nutritivo.
¿Qué significa esto? Para las industrias jugueras y sidreras, es una oportunidad de oro para transformar un residuo en un nuevo producto, generando ingresos adicionales y reduciendo costos de gestión de desechos. Para la industria alimenticia, desde panificados y repostería hasta barritas de cereal y rebozadores, el orujo de manzana seco es un ingrediente versátil, cargado de fibra alimentaria, azúcares y antioxidantes. Imagine panes más nutritivos o galletas con un toque extra de salud.
La iniciativa, impulsada por la Universidad Nacional de Río Negro y apoyada por el Ministerio de Producción y Agroindustria de la provincia, así como empresas como Pura Frutta, se enmarca en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU (Agenda 2030). Es un claro ejemplo de economía circular, donde el aprovechamiento de recursos y la reducción del desperdicio son protagonistas. Esto no solo genera valor económico, sino que también contribuye a un futuro más sostenible.
Los consumidores se beneficiarán con la posible aparición de nuevos productos alimenticios más saludables, ricos en fibra y antioxidantes. Además, al fomentar la sostenibilidad y reducir el desperdicio, esta medida nos acerca a un modelo de consumo más responsable. Esté atento a las etiquetas en los próximos meses: ¡el orujo de manzana seco podría ser el próximo superalimento en su dieta!