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El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) dio luz verde al bicarbonato de potasio para desacidificar mostos y vinos, una movida clave que moderniza la industria local y la alinea con estándares internacionales. ¿Cambiará el sabor de tu Malbec favorito?
¡Atención, amantes del buen vino y bodegueros de ley! El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) acaba de soltar una bomba que promete cambiar la forma en que se produce una parte de nuestros preciados caldos. A través de la Resolución 30/2025, se autoriza oficialmente el uso del bicarbonato de potasio para la desacidificación de mostos y vinos, una práctica que ya es moneda corriente en el Viejo Continente y otras regiones vitivinícolas de peso.
La medida es un golazo para la industria. Hasta ahora, las opciones para corregir la acidez de los vinos eran más limitadas. Con esta aprobación, los productores argentinos ganan una herramienta más para lograr vinos con un equilibrio y una consistencia aún mayores. Imaginate cosechas particularmente ácidas: ahora tienen una solución técnica que les permite ajustar el perfil del vino para que sea más redondo y agradable al paladar, sin perder su esencia.
El INV no se mandó solo. Esta movida está respaldada por la ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DE LA VIÑA Y EL VINO (OIV), que desde 1979 admite este tratamiento, y la UNIÓN EUROPEA, que también lo valida en su reglamentación. Esto significa que nuestros vinos, además de ricos, estarán a tono con las prácticas enológicas internacionales más aceptadas.
¿Cómo funciona? Es pura química. Al añadir bicarbonato de potasio, este reacciona con los ácidos del mosto o vino, principalmente el tartárico, formando bitartrato de potasio, que luego precipita y se elimina. El resultado: una reducción controlada de la acidez. La resolución establece un límite clave: el vino desacidificado deberá contener al menos UN GRAMO POR LITRO (1 g/l) de ácido tartárico, asegurando que el carácter natural del vino se mantenga intacto.
Para el consumidor, esto podría traducirse en vinos más armónicos, donde la acidez no sea un golpe sino un toque sutil que realza otros sabores. Es una mejora en la calidad percibida y una garantía de que el vino que llega a tu mesa está en su mejor versión.
Ojo, bodegueros: el INV también advierte que las infracciones a esta nueva normativa serán sancionadas según el Artículo 24 de la Ley Nº 14.878. Así que, a seguir las reglas y a usar esta nueva herramienta con responsabilidad y conocimiento.
19 de agosto de 2025
19 de febrero de 2026
19 de febrero de 2026