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La ANAC aprueba una enmienda histórica que permite el libro de a bordo digital y reduce el plazo de guarda de 10 años a 6 meses, simplificando trámites y alineándose con estándares internacionales. ¡Aerolíneas Argentinas fue clave en esta modernización!
¡Atención, viajeros y empresas aéreas! La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) acaba de dar un golpe de timón que promete agilizar y modernizar las operaciones aéreas en Argentina. Con la Resolución 65/2025, se aprueba una enmienda a las Partes 121 y 135 de las Regulaciones Argentinas de Aviación Civil (RAAC), que regulan las operaciones regulares y no regulares, respectivamente. Esta medida es un verdadero salto hacia la eficiencia y la reducción de la burocracia, en línea con los aires de desregulación que soplan en el país.
La principal novedad, impulsada por una propuesta de AEROLÍNEAS ARGENTINAS SOCIEDAD ANÓNIMA, es la autorización para utilizar el libro de a bordo en formato digital. ¿Qué significa esto? Menos papel, menos riesgo de pérdida de información y una gestión mucho más ágil de la actividad de las tripulaciones. La era de los folios y archivadores interminables parece tener los días contados en la aviación argentina, adaptándose a las prácticas de vanguardia globales.
Pero la digitalización no es la única estrella. La resolución también recorta drásticamente el plazo de guarda del libro de a bordo, pasando de diez (10) años a tan solo seis (6) meses. Esta reducción se alinea con las recomendaciones del Convenio sobre Aviación Civil Internacional (OACI), lo que no solo significa un alivio para las empresas en términos de almacenamiento y costos, sino también una armonización con los estándares internacionales.
Además, se elimina la necesidad de que el libro de a bordo deba estar especialmente autorizado por la Dirección Nacional de Seguridad Operacional (DNSO) de la ANAC para los explotadores aéreos certificados bajo las Partes 121 y 135 de las RAAC. Un detalle no menor que simplifica aún más los procesos administrativos.
La medida también unifica los criterios de los contenidos mínimos del libro de a bordo para ambas Partes de las RAAC, en concordancia con los Reglamentos Aeronáuticos Latinoamericanos (LAR). Esto genera un marco más coherente y predecible para todos los actores del sector. Las empresas contarán con un plazo de sesenta (60) días hábiles administrativos para realizar las adecuaciones necesarias y subirse a este tren de la modernización. Un respiro para que la transición sea fluida y sin sobresaltos.
Esta reforma no solo es un guiño a la simplificación administrativa, sino que también está en plena sintonía con el Decreto 70/2023 y la Ley 27.742, que declararon la emergencia pública y buscan la desregulación y eficiencia en el Estado. En resumen, la ANAC no solo está actualizando sus manuales, sino que está redefiniendo la forma de volar en Argentina, apuntando a un futuro más ágil, digital y menos burocrático.