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La ANPYN simplifica drásticamente el proceso para que barcos extranjeros operen en cabotaje nacional, derogando la Resolución 52/2021. ¿Un golpe a la marina mercante nacional o un impulso a la eficiencia y el comercio exterior?
¡Alerta máxima en el sector marítimo! La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) ha lanzado una bomba regulatoria con la Resolución 41/2025, que deroga la antigua Resolución N° 52/2021 y simplifica radicalmente el trámite para que barcos de bandera extranjera puedan realizar cabotaje nacional. ¡Adiós a la burocracia que frenaba el comercio y la logística!
¿Qué cambió exactamente? Hasta ahora, la Ley de Cabotaje Nacional (Decreto-Ley N° 19.492/44) exigía que estas operaciones fueran realizadas por barcos argentinos. Solo se permitían excepciones si no había buques nacionales disponibles, un proceso que era lento y engorroso. La ANPYN, ahora la 'única Autoridad Portuaria Nacional' tras el DNU N° 3/2025, ha decidido agilizarlo. A partir de ahora, la inexistencia de buques nacionales aptos podrá acreditarse mediante una declaración jurada, reduciendo los plazos de solicitud a no menos de TRES (3) días hábiles antes de la operación. ¡Una verdadera patada al papeleo!
El contexto es revelador: Un relevamiento de la propia ANPYN mostró que de 60 pedidos de excepción en 2024, solo 11 tuvieron ofrecimientos de barcos nacionales, y ninguno fue viable. En 2025, la situación era similar: de 70 publicaciones, solo 12 ofrecimientos y apenas 2 viables. Esto evidencia una clara falta de capacidad de la flota nacional para cubrir la demanda, dejando al país atado de manos. La nueva normativa busca adaptar el marco legal a esta 'realidad de la actividad'.
Implicaciones:
La vigencia de estas excepciones podrá ser de hasta CIENTO OCHENTA (180) días, o equiparable al término contractual si es para cumplir un servicio específico. Esta medida es un claro guiño a la desregulación y a la apertura del sector, con el objetivo de dinamizar la economía y el comercio interior. Sin embargo, el desafío será monitorear el impacto en la industria naval argentina y asegurar que no se la condene a la irrelevancia.