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El Ministerio de Salud bonaerense, junto a la Fundación Banco Provincia y Provincia Seguros S.A., lanza un convenio histórico para que pacientes externados de hospitales neuropsiquiátricos accedan a seguros de caución y encuentren un hogar, un paso gigante hacia la desmanicomialización.
En un movimiento audaz que busca demoler los viejos paradigmas de la salud mental, el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires acaba de aprobar un Convenio de Cooperación y Colaboración Institucional con la Fundación Banco Provincia y Provincia Seguros S.A. ¿El objetivo? Nada menos que facilitar el acceso a viviendas dignas para personas usuarias de los servicios de salud mental del ámbito público que se encuentran en proceso de externación.
Esta medida no es un detalle menor; es un pilar fundamental en la estrategia de la provincia para convertirse en un territorio 'libre de manicomios'. La Ley Nacional N° 26.657 y su adhesión provincial (Ley N° 14.580) ya prohíben la creación de nuevos neuropsiquiátricos y exigen la adaptación de los existentes para su eventual sustitución por dispositivos alternativos. Este convenio, que se enmarca en el 'Programa de apoyo a los procesos de externación sustentable', busca resolver uno de los mayores obstáculos para la reinserción comunitaria: la falta de una vivienda.
Gracias a este acuerdo, los pacientes podrán acceder a un seguro de caución para garantizar el alquiler de un inmueble, eliminando una barrera económica y burocrática crucial. Es una apuesta clara por el derecho a la protección de la salud mental y el pleno goce de los derechos humanos, reconociendo la internación como un recurso terapéutico restrictivo y de última instancia.
'La internación debe ser lo más breve posible... En ningún caso la internación puede ser indicada o prolongada para resolver problemáticas sociales o de vivienda', reza la ley, y este convenio es la respuesta concreta a ese mandato.
Este paso marca un antes y un después en la atención de la salud mental en la provincia, priorizando la vida en comunidad y la autonomía de las personas por encima de la institucionalización crónica. Una victoria para los derechos y la dignidad humana.