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El Gobierno movió las fichas en un comité clave para ascensos de empleados públicos del ex Ministerio de Ambiente. La 'desregulación' también llega a los pasillos estatales, con el objetivo de 'rectificar' la conformación tras bajas y cambios de estructura.
En un movimiento que demuestra la constante reestructuración del aparato estatal, el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado ha decidido barajar y dar de nuevo en un comité fundamental para la carrera de los empleados públicos. La Resolución 10/2026 deja sin efecto la anterior conformación del Comité Jurisdiccional de Acreditación para la Promoción de Tramo Escalafonario que operaba en la órbita del ex Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
La medida, firmada por el Secretario de Transformación del Estado y Función Pública, Maximiliano Matías Narciso Fariña, no es un mero cambio de nombres. Se rectifica la composición de un cuerpo encargado de evaluar la capacitación, experiencia y competencias laborales del personal, requisitos clave para que los trabajadores estatales puedan ascender al tramo inmediato superior en el Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP). Ahora, estos evaluadores estarán bajo la órbita de la Subsecretaría de Gestión Administrativa de Turismo, Ambiente y Deportes de la Jefatura de Gabinete de Ministros.
Según los considerandos, la decisión se tomó debido a los 'numerosos movimientos y bajas de personal, así como modificaciones en la conformación del gabinete de ministros y en la estructura de los Ministerios' que se produjeron desde la resolución original de 2020. Esto significa que la burocracia estatal busca adaptarse a la nueva realidad, pero también genera incertidumbre entre los empleados que aspiran a una promoción.
'La constante reconfiguración de los equipos de evaluación puede impactar en la estabilidad y previsibilidad de los procesos de carrera dentro de la administración pública', señalaron fuentes cercanas a gremios estatales.
Este comité es el corazón de la meritocracia interna: sin una evaluación clara y consistente, los ascensos pueden volverse opacos. Los empleados del sector ambiental, ahora bajo una nueva órbita, deberán estar atentos a los nuevos criterios y a la dinámica de los flamantes evaluadores. La transparencia y la objetividad serán claves para evitar suspicacias en un área tan sensible como la gestión de personal.