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El Banco Central mueve sus fichas con una triple comunicación: adapta el sistema financiero a la disolución de la AFIP y revela los valores diarios del CER y la UVA, claves para contratos y créditos.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha lanzado una serie de comunicaciones que, aunque parecen rutinarias, tienen un impacto silencioso pero profundo en la economía diaria.
Primero, la Comunicación "A" 8176/2025 obliga a todas las entidades financieras y proveedores de servicios de pago a actualizar sus sistemas y marcos normativos. ¿La razón? Ni más ni menos que la disolución de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y la creación de la nueva Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), dispuestas por el Decreto 953/24. Esto implica un rediseño en la forma en que el sector interactúa con la recaudación fiscal, un cambio de magnitud que podría generar algunos dolores de cabeza administrativos pero que busca modernizar la estructura.
En paralelo, las Comunicaciones "B" 12930/2025 y 12931/2025 informan, como cada día, los valores del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) y la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA). Estos índices no son solo números; son el corazón de miles de contratos, hipotecas y créditos en todo el país. La evolución diaria del CER refleja la inflación pasada y ajusta el valor de deudas y activos, mientras que la UVA, ligada a la construcción, impacta directamente en el costo de la vivienda. Su publicación constante y transparente es vital para la estabilidad y la previsibilidad económica, aunque su volatilidad puede generar incertidumbre en los hogares y empresas que tienen sus ahorros o deudas indexadas a estos valores.