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La AFIP-Aduana intensifica su control en las fronteras de Posadas y Río Gallegos, intimando a ciudadanos por presuntas infracciones. Multas millonarias y la amenaza de decomiso penden sobre quienes no regularicen su situación en tiempo récord. ¿Quiénes son los afectados y qué deben hacer para evitar la guillotina aduanera?
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (AFIP-Aduana) ha dado un golpe sobre la mesa con una serie de notificaciones que ponen en jaque a varios ciudadanos en las fronteras de Posadas y Río Gallegos. En Misiones, la Aduana Posadas ha resuelto archivar actuaciones, pero no sin antes intimar a los titulares a darle una destinación permitida a su mercadería en un plazo perentorio de DIEZ (10) días. Quienes no lo hagan, o no abonen los tributos y regularicen las intervenciones de terceros organismos, se exponen a la declaración de rezago y posterior destinación de oficio de sus bienes. Entre los afectados figuran Leonardo David Fernandez (DNI 32.974.369), Yanina Mariela Arregin (DNI 29.138.794), Noelia Areco Mendoza (DNI 95.516.163), Ivan Ezequiel Delvalle (DNI 43.759.153) y Vanesa Rocio Cardozo (DNI 42.763.846), todos por la infracción N° 977 del Código Aduanero.
Pero la situación es aún más tensa en el sur. Desde la Aduana Río Gallegos, se ha emitido un edicto que cita a interesados, como Mariano Antonio Vasquez (DNI 29.857.487), por presunta infracción al Artículo 970 del Código Aduanero. Se les intima a comparecer en DIEZ (10) días hábiles para presentar su defensa y ofrecer pruebas, bajo la advertencia de ser declarados en rebeldía. El caso de Vásquez incluye una multa de $3.984.000 y la aplicación de la pena de comiso de la mercadería, es decir, su confiscación. Sin embargo, hay una ventana de escape: si abonan la multa y los tributos dentro de esos diez días, la acción penal podría extinguirse.
Estos avisos son una señal clara de la intensificación de los controles aduaneros. Los afectados deben actuar con extrema rapidez. La omisión puede resultar en la pérdida definitiva de sus bienes y en sanciones económicas severas. La Aduana no da tregua, y la burocracia puede ser una trampa mortal para quienes no estén informados o asesorados. Es crucial constituir domicilio legal y presentar descargos con la documentación pertinente.
"La Aduana no da tregua, y la burocracia puede ser una trampa mortal."
Para el ciudadano común: Si alguna vez estuviste en una situación similar o tenés mercadería "en el limbo", este es un recordatorio brutal de que los plazos y las normativas aduaneras son estrictos. No hay margen para la improvisación. Cómo estar informado: Seguir los boletines oficiales y, ante cualquier duda, consultar con un especialista en derecho aduanero es vital.