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El Gobierno aprobó los presupuestos de Aerolíneas Argentinas y EANA S.A. para 2026. Cifras astronómicas que, según el oficialismo, muestran "ganancia", pero que encienden las alarmas sobre el futuro de las empresas estatales y el gasto público en un año de ajuste.
El Ministerio de Economía acaba de dar el visto bueno a los Planes de Acción y Presupuesto para el ejercicio 2026 de dos gigantes estatales: Empresa Argentina de Navegación Aérea Sociedad Anónima (EANA SA) y Aerolíneas Argentinas Sociedad Anónima. Un movimiento que, en medio del debate por la eficiencia y posible privatización de empresas públicas, genera más preguntas que certezas.
Para EANA SA, la empresa que gestiona el control del tráfico aéreo, se estiman ingresos de operación por más de $278 mil millones de pesos, con gastos operativos por $203 mil millones, resultando en una ganancia operativa de casi $75 mil millones. El resultado financiero también arroja un superávit de casi $50 millones. A primera vista, números alentadores. Sin embargo, los gastos de capital superan los $77 mil millones, lo que implica una inversión significativa para mantener y modernizar la infraestructura aérea.
La situación de Aerolíneas Argentinas es aún más impactante por las magnitudes. Se proyectan ingresos de operación que rozan los $3.7 billones de pesos, con gastos operativos de $3.5 billones, dejando una ganancia operativa de más de $176 mil millones. El resultado financiero también muestra un superávit de casi $33 mil millones. Estas cifras, que el Gobierno podría usar para defender la viabilidad de la aerolínea de bandera, deben leerse con lupa. La empresa, históricamente deficitaria y sujeta a inyecciones de capital estatal, ahora se presenta con números en "verde", ¿es esto sostenible o es un espejismo contable en un año de ajuste?
Estos presupuestos, aunque muestran balances positivos en el papel, no revelan el impacto de posibles subsidios encubiertos, transferencias del Tesoro Nacional o la revalorización de activos. El desafío es que estas "ganancias" se traduzcan en una mejora real del servicio y no en un maquillaje financiero que postergue decisiones estructurales. Los argentinos esperan vuelos seguros y eficientes, no solo números que cierren en un papel.
Contradicción: Mientras el gobierno impulsa la desregulación y la posible privatización de empresas estatales, estos presupuestos muestran "ganancias" que podrían ser utilizadas como argumento para mantenerlas en manos del Estado. La opacidad sobre el origen de estas "ganancias" (ej. si incluyen transferencias o subsidios) es un punto crítico.