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A días de la caducidad del Impuesto PAIS, la AFIP lanza un régimen de percepción permanente del 30% sobre el dólar tarjeta y atesoramiento, blindando las arcas fiscales y manteniendo la presión sobre el bolsillo de argentinos y empresas.
Cuando todos miraban la inminente extinción del famoso 'Impuesto PAIS' el 22 de diciembre de 2024, la AFIP sorprendió con una jugada maestra para mantener el control sobre las divisas. La Resolución General N° 5617/2024 no es una derogación, ¡es una reconfiguración estratégica! La agencia ha establecido un nuevo régimen de percepción del 30% que se aplicará sobre el Impuesto a las Ganancias o Bienes Personales, según corresponda, para una vasta gama de operaciones en moneda extranjera. Esto significa que, si bien el 'Impuesto PAIS' como tal desaparece, su espíritu recaudatorio se mantiene vivo a través de esta percepción.
La medida golpea directamente a los argentinos que realizan:
La alícuota se mantiene en el TREINTA POR CIENTO (30%) sobre los montos en pesos. Esto significa que cada dólar gastado en estas operaciones seguirá teniendo un 'recargo' que, aunque ahora es un pago a cuenta, impacta de lleno en el flujo de caja de individuos y empresas.
Hay algunas operaciones que zafan de esta percepción: gastos de salud, compra de medicamentos, libros, plataformas educativas, software educativo, gastos de investigación estatal/universitaria, materiales para bomberos y protección civil, y transporte terrestre a países limítrofes. Además, las operaciones en o con destino a las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur también están excluidas.
Para los sujetos que no sean contribuyentes de Ganancias o Bienes Personales (monotributistas, jubilados, etc.), se mantiene la posibilidad de solicitar la devolución de lo percibido, pero recién una vez finalizado el año calendario en que se efectuó la percepción. Esto implica que el dinero queda 'congelado' en las arcas del Estado por un período prolongado, afectando la liquidez de los contribuyentes. Deberán tener CUIT, Clave Fiscal, CBU y Domicilio Fiscal Electrónico.
Esta resolución es un claro mensaje de que, más allá de la normativa específica del Impuesto PAIS, el Estado buscará mantener herramientas de recaudación que desalienten la salida de divisas y fortalezcan la recaudación fiscal en un contexto de escasez de dólares. La continuidad de esta percepción es un golpe directo a la libertad de consumo en el exterior y una señal de la persistente intervención estatal en el mercado cambiario.
"El fin del Impuesto PAIS no es el fin de los recargos. La AFIP simplemente cambió el nombre al juego, manteniendo la misma presión sobre el dólar."
Para ciudadanos y empresas, es vital entender que este 30% sigue vigente y planificar sus finanzas considerando que este dinero, aunque recuperable para algunos, no estará disponible de inmediato.