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Juan Cruz Montero deja dos cargos clave en el Ministerio de Justicia. En su lugar, Patricio Gilligan asume un puesto 'ad honorem', generando dudas sobre la continuidad de la gestión y la austeridad.
¡Sacudón en el Ministerio de Justicia! El Gobierno ha aceptado la renuncia del magíster Juan Cruz Montero (D.N.I. N° 36.157.218) a dos puestos de alto calibre: Subsecretario de Gestión Administrativa del MINISTERIO DE JUSTICIA y Director Ejecutivo de la OFICINA DE BIENES RECUPERADOS. Pero lo que realmente genera revuelo es el reemplazo: el doctor Patricio Quinto José Gilligan (D.N.I. N° 27.092.941) ha sido designado como Subsecretario de Gestión Administrativa con carácter 'ad honorem', manteniendo al mismo tiempo sus funciones como Director Nacional de la DIRECCIÓN NACIONAL DE LOS REGISTROS NACIONALES DE LA PROPIEDAD DEL AUTOMOTOR Y DE CRÉDITOS PRENDARIOS.
La renuncia de Montero, efectiva desde el 14 de abril de 2026, deja un vacío importante, especialmente en la Oficina de Bienes Recuperados, un organismo clave en la gestión de activos provenientes de delitos, a menudo vinculados a la corrupción. La designación 'ad honorem' de Gilligan, también a partir del 14 de abril, es una medida que, si bien se alinea con una política de austeridad y reducción del gasto público, plantea serias preguntas. ¿Es sostenible que un funcionario clave asuma una doble función de tal magnitud sin remuneración adicional en uno de los cargos? ¿Podrá garantizar la misma dedicación y eficiencia en ambas responsabilidades?
La decisión podría interpretarse como un intento del Gobierno de optimizar recursos y mostrar una fuerte señal de recorte de gastos en la burocracia estatal. Sin embargo, para los ciudadanos, la preocupación reside en la efectividad de la gestión. La Oficina de Bienes Recuperados maneja activos importantes y su funcionamiento óptimo es crucial para la confianza pública. La doble función y el carácter 'ad honorem' podrían generar incertidumbre sobre la capacidad de este nuevo esquema para mantener la operatividad y la transparencia necesarias en ambas áreas. Es fundamental que la ciudadanía siga de cerca cómo se desarrolla esta nueva configuración ministerial.