Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) puso en la mira a tres cooperativas, suspendiendo sus operaciones de crédito y abriendo investigaciones. ¿Se viene una *purga* en el sector, o es una necesaria limpieza?
El Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) ha desatado una tormenta en el sector cooperativo, anunciando la suspensión de operatorias de crédito e instrucción de sumarios a tres entidades que operan en el país. Una medida que resuena fuerte y que podría generar un efecto dominó en el ya complejo mundo de las cooperativas.
La primera en la lista negra es la COOPERATIVA DE VIVIENDA, CRÉDITO Y CONSUMO BAIRESCOOP LIMITADA (Matrícula Nº 35022, CUIT: 30-71483249-9), con domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El INAES ordenó la suspensión preventiva de su operatoria de crédito y la instrucción de actuaciones sumariales, bajo la supervisión del Dr. Cristian Nicolas Bolognese.
Le sigue la FINANFLOWER COOPERATIVA DE CRÉDITO, CONSUMO, VIVIENDA, TURISMO Y SERVICIOS ASISTENCIALES LIMITADA (Matrícula Nº 32.851, CUIT: 30-71195598-0). Para esta entidad, el organismo también decretó la suspensión de su operatoria de crédito y el inicio de un sumario, con la Dra. Geraldine Mac Cormack a cargo de la instrucción.
Finalmente, la COOPERATIVA DE TRABAJO “ULISES” LIMITADA (Matrícula Nº 26.961, CUIT Nº 30-70902370-1), con sede en Santa Fe, también sufrió la misma suerte: suspensión de su operatoria y apertura de actuaciones sumariales, bajo la batuta de la Dra. Geraldine Mac Cormack.
Estas acciones se enmarcan en los términos de la Resolución N.º 1659/16 (T.O. Resol. N.º 3916/18) del INAES, que establece las facultades del organismo para intervenir ante posibles irregularidades. La suspensión de operatorias de crédito es un golpe durísimo para cualquier cooperativa, ya que restringe su capacidad de financiamiento y, por ende, su funcionamiento y el servicio a sus asociados. Los sumarios, por su parte, implican una investigación profunda que podría derivar en sanciones mayores, incluso la pérdida de la matrícula. Este movimiento del INAES envía un mensaje claro al sector: la lupa estatal está más activa que nunca, y la transparencia y el cumplimiento normativo serán exigidos con rigor. Para los socios y miembros de estas cooperativas, la incertidumbre es total. ¿Qué pasará con sus ahorros y sus proyectos?