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El Gobierno homologa acuerdos entre SMATA y dos gigantes automotrices, Gefco y Collins Automotores, que suspenden personal con pagos no remunerativos. La movida, bajo el polémico Artículo 223 bis de la LCT, esquiva el Procedimiento Preventivo de Crisis.
El Boletín Oficial destapó una cruda realidad para miles de trabajadores del sector automotriz y logístico. El Ministerio de Capital Humano, a través de la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, acaba de homologar dos acuerdos clave que permiten a las empresas GEFCO ARGENTINA SOCIEDAD ANONIMA y COLLINS AUTOMOTORES SOCIEDAD ANONIMA suspender a parte de su personal. Lo más llamativo es que estas suspensiones se realizan bajo el amparo del Artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), una herramienta que habilita pagos no remunerativos durante el período de inactividad. Pero la gran novedad, y lo que genera más ruido, es la justificación oficial: se reconoce tácitamente una situación de crisis que afecta a las empresas, sin la necesidad de iniciar el engorroso y formal Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) que la Ley 24.013 y el Decreto 265/02 exigen. El argumento es que el consentimiento sindical (del SINDICATO DE MECANICOS Y AFINES DEL TRANSPORTE AUTOMOTOR DE LA REPUBLICA ARGENTINA - SMATA) para estos acuerdos ya 'preserva los puestos de trabajo', haciendo de la exigencia del PPC un 'dispendio de actividad'.
Esto significa que los empleados afectados por estas suspensiones recibirán una prestación económica que NO tiene carácter remunerativo. Es decir, no generará aportes jubilatorios ni otros beneficios asociados a un salario normal, lo que impacta directamente en su futuro previsional y otros derechos laborales. La medida, que afecta a un número de trabajadores que se detalla en anexos no publicados en el texto del Boletín, muestra una flexibilización en la aplicación de las normativas de crisis, priorizando el acuerdo entre partes por sobre los pasos burocráticos tradicionales. Mientras el Gobierno celebra la 'preservación de puestos', muchos se preguntan si esta es la antesala de un escenario laboral más precario en un sector ya golpeado.
“La omisión del Procedimiento Preventivo de Crisis, aunque acordada, sienta un precedente peligroso para la estabilidad laboral y los derechos de los trabajadores en situaciones de dificultad empresarial.” Los trabajadores deberán estar atentos a los detalles de sus acuerdos individuales, ya que, aunque homologado como marco colectivo, se subraya que es "sin perjuicio del derecho individual del personal afectado". La letra chica será crucial.