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La Comisión Nacional de Trabajo Agrario desata una ola de resoluciones con *nuevos salarios mínimos* y una polémica *cuota solidaria del 2%* para miles de trabajadores rurales en Santa Fe, Buenos Aires y La Pampa. ¿Quién gana y quién paga la fiesta?
El Boletín Oficial estalló con una seguidilla de resoluciones de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) que prometen sacudir las bases del sector rural en varias provincias clave. En un movimiento coordinado, se fijaron nuevas remuneraciones mínimas para una batería de actividades agrarias, desde el desmalezado hasta la esquila, impactando directamente en los bolsillos de miles de trabajadores y en los costos de los productores. Pero la medida más picante es la instauración de una cuota aporte de solidaridad gremial del 2% sobre el total de las remuneraciones, que los empleadores deberán retener y depositar directamente a la U.A.T.R.E. ¡Ojo! Los afiliados al sindicato quedan exentos, lo que genera un claro incentivo a la afiliación.
Las resoluciones (235/2025 a 242/2025) abarcan un amplio espectro de tareas en el campo:
Los aumentos salariales rigen con distintas vigencias, comenzando mayormente desde el 1° de septiembre, octubre, noviembre y diciembre de 2025, extendiéndose hasta principios o mediados de 2026, según la actividad. Esto significa un alivio urgente para los trabajadores frente a la inflación, pero un nuevo desafío para la planificación económica de los empleadores.
Más allá del aumento de base, algunas actividades recibieron mejoras adicionales:
El punto más controversial es, sin duda, la cuota de solidaridad del 2%. Si bien busca fortalecer la representación sindical, su carácter obligatorio para no afiliados y la exención para los que sí lo están, es una medida que siempre genera debate sobre la libertad de asociación y el financiamiento gremial. Los empleadores se convierten en agentes de retención forzosos, sumando una carga administrativa y una responsabilidad adicional. Los fondos, claramente, van a la U.A.T.R.E., la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores.
La CNTA se comprometió a reunirse en diciembre de 2025 para reevaluar las escalas salariales ante posibles variaciones económicas, una cláusula que subraya la volatilidad del escenario económico y la necesidad de ajustes constantes.
En síntesis, el campo argentino se prepara para un nuevo capítulo con salarios actualizados y una mayor injerencia sindical. ¿Será un impulso para los trabajadores o una nueva traba para los productores? El tiempo lo dirá, pero la tensión está servida.