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La Comisión Nacional de Valores (CNV) lanzó una resolución histórica que obliga a las empresas a realizar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) a accionistas minoritarios si deciden pasar de un régimen de oferta pública general a uno con menores exigencias informativas, protegiendo así a los pequeños inversores.
Un terremoto sacude el corazón del mercado de capitales argentino. La Comisión Nacional de Valores (CNV), con su Resolución General 1110/2026, acaba de implementar un cambio trascendental que blinda los derechos de los accionistas minoritarios. A partir de ahora, si una empresa que cotiza en el Régimen General de Oferta Pública decide pasar a un régimen "especial" con menores exigencias informativas y de transparencia (como el régimen PyME o aquellos con negociación restringida a Inversores Calificados), estará obligada a realizar una Oferta Pública de Adquisición (OPA).
Esta medida, que se incorpora como Sección XIV al Capítulo V del Título II de las Normas de la CNV, busca proteger a aquellos inversores que, al no tener la experiencia o capacidad económica de los "calificados", se verían desfavorecidos por una reducción en la información disponible o en las posibilidades de negociación de sus títulos. La OPA deberá ser formulada a un "precio equitativo", garantizando que los accionistas que voten en contra o se abstengan de votar en la asamblea que aprueba el cambio de régimen, o que simplemente estén ausentes, tengan la opción de vender sus acciones en condiciones justas.
La CNV afirmó que no se trata de crear un nuevo supuesto de OPA de toma de control, sino de "asimilar el cambio a regímenes de menores exigencias a un supuesto de retiro del régimen general, en tanto implica una alteración sustancial del régimen informativo y del universo de negociación, con potencial afectación de derechos de accionistas minoritarios."
Para las empresas emisoras, el proceso será más complejo y costoso si buscan "deslistarse" parcialmente o reducir su perfil de transparencia. Deberán cumplir con estrictos requisitos informativos previos y posteriores a la asamblea, y constituir garantías para asegurar el pago de la OPA. Sin embargo, la resolución también prevé la posibilidad inversa: que empresas en regímenes especiales puedan optar por pasar a regímenes de mayores exigencias sin necesidad de una OPA. Este "golpe de timón" de la CNV, que surge tras un proceso de Elaboración Participativa de Normas (EPN), es una clara señal de que el regulador prioriza la transparencia y la protección del inversor para fortalecer la confianza en el mercado de capitales.