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Un giro inesperado en Tornquist: ENACOM le quita una licencia de FM a un operador y le *vuelve a dar otra*, pero en distinta frecuencia. ¿Qué hay detrás de este enroque radial que sacude el dial bonaerense y qué significa para los oyentes?
El Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) ha desatado una verdadera novela en el mundo de la radiodifusión bonaerense. A través de la Resolución Sintetizada 1217/2024, el organismo declaró extinguida una licencia de FM que poseía Marcelo Claudio ALGAÑARAZ en Tornquist, provincia de Buenos Aires, para operar en la frecuencia de 89.1 MHz. ¡Pero la sorpresa no termina ahí! Inmediatamente, y en el mismo acto, ENACOM le adjudicó una nueva licencia al mismo señor ALGAÑARAZ, pero esta vez para operar en el canal 258, frecuencia 99.5 MHz, con categoría “E”.
La medida, fechada el 18 de diciembre de 2024, implica que, aunque el operador sigue siendo el mismo, la estación deberá reconfigurarse y operar en una nueva franja del espectro. La licencia otorgada tiene una validez de 10 años, prorrogables bajo las condiciones de la Ley N° 26.522 y el Decreto N° 267/15.
Para el licenciatario, esto significa una carrera contra reloj: tiene 180 días para cumplir con todos los requisitos técnicos para la habilitación de sus instalaciones y el inicio de transmisiones regulares. Además, deberá regularizar su situación ante la AFIP y ampliar sus actividades registradas para contemplar la prestación de servicios audiovisuales en un plazo de 90 días, y presentar una Declaración Jurada Anual en 30 días. El incumplimiento de cualquiera de estas obligaciones podría llevar a la caducidad de esta flamante adjudicación. Los trámites ante ANAC también son su responsabilidad.
Para los ciudadanos de Tornquist, esto significa un cambio en el dial para encontrar su estación local, y la expectativa de ver si la nueva frecuencia trae mejoras o simplemente una continuidad del servicio. Este tipo de movimientos muestra la férrea regulación estatal sobre el espectro radioeléctrico, donde las licencias no son un derecho adquirido de por vida y están sujetas a un estricto control y cumplimiento de normativas. Es un recordatorio de que, incluso para un mismo operador, la burocracia y los requisitos técnicos son un laberinto constante en Argentina.