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Dos hospitales bonaerenses, el Eurnekian de Ezeiza y el Balestrini de Ciudad Evita, lanzan licitaciones por más de 360 millones de pesos para equipamiento y reactivos. ¿Es suficiente para la crisis sanitaria o un barril sin fondo?
La salud pública en la Provincia de Buenos Aires vuelve a ser noticia, y no precisamente por buenas nuevas para el erario. En un movimiento que genera tanto esperanza como suspicacias, dos de sus hospitales más importantes, el Dr. Alberto A. Eurnekian de Ezeiza y el Dr. Alberto E. Balestrini de Ciudad Evita, han puesto en marcha sendas licitaciones por una cifra que supera los 360 millones de pesos.
El Hospital Eurnekian busca adquirir reactivos y equipamiento especializado para endocrinología, con un presupuesto inicial de $83.527.000,00. Este contrato, que abarca desde marzo hasta fines de 2026, incluye la polémica "opción a ampliación/prórroga", un clásico que suele inflar los gastos. La apertura de ofertas está fijada para el 16 de abril de 2026.
Por su parte, el Hospital Balestrini no se queda atrás, gestionando la compra de reactivos para microbiología por una suma mucho mayor: $282.704.880,00. Este megacontrato cubrirá las necesidades del laboratorio hasta diciembre de 2026 y también se abrirá el 16 de abril de 2026.
Ambas operaciones, enmarcadas en la Ley de Compras N° 13.981 y su decreto reglamentario, implican la designación de comisiones asesoras para la preadjudicación, con nombres y DNI de los agentes públicos involucrados. Si bien se busca garantizar la provisión de insumos esenciales para diagnósticos y tratamientos, la magnitud de los montos y la recurrencia de estas licitaciones abren el debate sobre la eficiencia del gasto público y la verdadera situación de la infraestructura hospitalaria. ¿Estamos ante una inversión estratégica o un parche costoso para un sistema que hace agua? La ciudadanía, mientras tanto, sigue esperando una salud de calidad que no se agote en costosos reactivos.
¡Atención ciudadano! Estos gastos millonarios impactan directamente en la calidad de la atención hospitalaria que recibís. Es clave seguir de cerca cómo se gestionan estos fondos.