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El Gobierno lanza una ambiciosa jugada financiera, emitiendo y ampliando bonos y letras por billones de pesos y miles de millones de dólares, buscando oxígeno para las arcas estatales en un contexto volátil.
El Ministerio de Economía, a través de las Secretarías de Finanzas y Hacienda, ha dispuesto una monumental operación de crédito público, que incluye la emisión de nuevos instrumentos de deuda y la ampliación de emisiones ya existentes. Esta movida, vital para el programa financiero del 2026, busca captar billones de pesos y miles de millones de dólares del mercado para financiar las operaciones del Estado.
La resolución detalla la emisión de varios títulos: una Letra del Tesoro Nacional en pesos ajustada por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia) con vencimiento el 15 de mayo de 2026, por hasta VNO $5.000.000.000.000. Además, se lanzan dos Bonos del Tesoro Nacional vinculados al dólar estadounidense cero cupón (sin interés explícito, a descuento) con vencimientos el 30 de junio de 2027 y 30 de junio de 2028, cada uno por hasta VNO USD 3.700.000.000. Y para los inversores en moneda dura, un Bono del Tesoro Nacional en dólares estadounidenses 6% con vencimiento el 29 de octubre de 2027, por hasta VNO USD 250.000.000. También se amplían dos Letras del Tesoro Nacional en pesos ajustadas por CER, con vencimientos en julio y noviembre de 2026, también por VNO $5.000.000.000.000 cada una.
Esta batería de instrumentos es una señal clara de la necesidad del Estado de refinanciar y obtener nuevos fondos. La inclusión de bonos CER busca proteger a los inversores de la inflación local, mientras que los bonos dólar-linked y en dólares apuntan a captar ahorros en moneda extranjera y brindar cobertura cambiaria. Es una jugada que puede tener un doble filo: si la colocación es exitosa, brindará estabilidad financiera al Gobierno; si la demanda es baja o los costos son altos, podría generar más presión en las cuentas públicas. Los inversores deberán analizar las condiciones de cada título, pero la oferta es variada y busca seducir tanto a quienes buscan cobertura inflacionaria como cambiaria. Es fundamental seguir de cerca la recepción del mercado a esta mega licitación, ya que de ella dependerá en gran medida la capacidad de maniobra fiscal del Gobierno en los próximos meses.
25 de febrero de 2026
25 de febrero de 2026
31 de enero de 2025