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El Hospital Garrahan revoluciona su régimen de contrataciones, permitiendo ahora aumentar o disminuir el monto de los acuerdos hasta un impactante 100% con el proveedor. Una medida que busca agilizar compras pero que genera preguntas sobre el control del gasto y la transparencia en un organismo clave para la salud infantil.
El prestigioso Hospital de Pediatría S.A.M.I.C. “Prof. Dr. Juan P. Garrahan” ha dado un golpe de timón en su política de compras y contrataciones, con la mira puesta en la eficiencia, pero que no deja de generar debate. A través de la Resolución N° 486/2026, el Consejo de Administración modificó su Régimen de Contrataciones (R.C.), introduciendo una flexibilización inédita en los montos contractuales.
Hasta ahora, el Hospital tenía la facultad unilateral de aumentar o disminuir un contrato hasta un 35%. Si se requería ir más allá, y con la conformidad del cocontratante, el límite era del 50%. Sin embargo, con esta nueva normativa, el techo se eleva drásticamente: ¡hasta un 100% de aumento o disminución del monto total del contrato, siempre que el proveedor dé su consentimiento!
La justificación oficial es clara: "eficientizar los tiempos y la planificación en la tramitación de los procedimientos licitatorios, asegurar un stock continuo y real de los insumos, y su adquisición en condiciones económicas más beneficiosas para el organismo contratante".
En la práctica, esto podría permitir al Garrahan, por ejemplo, duplicar la compra de un insumo crítico sin necesidad de iniciar una nueva licitación, agilizando procesos y evitando desabastecimientos. Para los proveedores, abre la puerta a contratos mucho más grandes y estables, si logran la conformidad del Hospital.
No obstante, la medida también enciende las alarmas en materia de control y transparencia. Si bien se requiere la conformidad del cocontratante y se argumenta que busca condiciones más beneficiosas, un aumento del 100% puede implicar desvíos significativos del presupuesto original y podría generar cuestionamientos sobre la competencia y la equidad en el acceso a las contrataciones públicas. La clave estará en la rigurosidad de la justificación para estas ampliaciones y en la eficacia de los mecanismos de auditoría.
"Es una herramienta poderosa que, bien utilizada, puede ser un gran beneficio para la gestión hospitalaria. Mal utilizada, podría generar serias dudas sobre la administración de los recursos públicos", comentó un experto en contrataciones del Estado.
Para los ciudadanos, la esperanza es que esta mayor flexibilidad se traduzca en una mejor atención y disponibilidad de recursos en uno de los hospitales pediátricos más importantes de la región. La lupa estará puesta en cómo se implementa esta medida en la práctica.