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Con la Navidad y el Año Nuevo a la vuelta de la esquina, el Gobierno decretó asueto administrativo para los empleados públicos el 24 y 31 de diciembre. ¿Un regalo para el turismo o un respiro para los bolsillos?
¡Atención, empleados públicos! El Gobierno nacional tiró la casa por la ventana (o al menos abrió la puerta a unas minivacaciones) con el Decreto 1108/2024, que otorga asueto administrativo para el personal de la Administración Pública Nacional los días 24 y 31 de diciembre de 2024. Así, se busca facilitar las clásicas reuniones familiares y el disfrute de las festividades de Navidad y Año Nuevo, permitiendo a miles de argentinos un merecido descanso.
La medida, firmada por el Presidente y el Jefe de Gabinete, argumenta que estos días son clave para los preparativos festivos y para permitir el acercamiento de quienes viven lejos de sus seres queridos. Además, el decreto subraya que la decisión no implica erogación presupuestaria alguna para el Estado Nacional y que, por el contrario, repercutirá de manera beneficiosa en el sector turístico de la República Argentina. ¡Un guiño al bolsillo de los que quieran escaparse!
Es crucial aclarar que este asueto NO ALCANZA a las instituciones bancarias y entidades financieras. Esto garantiza la continuidad de los servicios esenciales en un período de alta actividad económica y movimientos de dinero. Los distintos organismos estatales, por su parte, deberán implementar las medidas necesarias para mantener la operatividad de los servicios críticos, evitando un colapso administrativo en plena fiesta.
"Un asueto que busca calmar las aguas y llenar las rutas. Mientras los estatales festejan, los bancos y servicios esenciales siguen de guardia. ¿El equilibrio perfecto o una medida a medias?"
Para el ciudadano común, si bien no afecta directamente a los trabajadores del sector privado, la medida puede impactar en la fluidez de algunos trámites administrativos que requieran la presencia de personal estatal. Sin embargo, el impulso al turismo y la posibilidad de que más familias se reúnan son puntos a favor. Es una decisión que, lejos de ser puramente administrativa, tiene un fuerte componente social y económico, buscando inyectar un poco de alegría y movimiento en un fin de año cargado de desafíos. ¿Será suficiente para revitalizar el espíritu festivo y las economías regionales?
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