¡Revolución en las rutas! La LiNTI se abre al mercado: ¿Fin al monopolio?
La Agencia Nacional de Seguridad Vial desregula la capacitación para la licencia de transporte interjurisdiccional (LiNTI), abriendo la puerta a múltiples prestadores. Un cambio histórico que promete más competencia y opciones para miles de choferes profesionales.
Índices de Impacto
Organizaciones
- AGENCIA NACIONAL DE SEGURIDAD VIAL (ANSV)
- Asociación para la Educación y Formación de Trabajadores del Transporte de Pasajeros (AEFPT)
- Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía
Fechas Clave
¡Atención, choferes! La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) acaba de lanzar una bomba con su Disposición 177/2024, que modifica radicalmente el sistema para obtener la Licencia Nacional de Conducir Transporte Interjurisdiccional (LiNTI). Si antes la capacitación para conductores de pasajeros era un coto casi exclusivo de la Asociación para la Educación y Formación de Trabajadores del Transporte de Pasajeros (AEFPT), ahora el panorama cambia por completo.
¿Qué significa este giro?
La ANSV busca desregular y descentralizar el sistema, permitiendo que múltiples prestadores privados puedan ofrecer los programas de evaluación y formación profesional. ¡Esto es un antes y un después! Se crea un nuevo registro de prestadores donde cualquier persona física o jurídica que cumpla los requisitos podrá inscribirse y habilitarse. La idea es clara: fomentar la competencia, ampliar la oferta y, potencialmente, abaratar costos y facilitar el acceso a la capacitación para miles de profesionales del volante.
Para el ciudadano común, esto implica que los choferes de micros de larga distancia, combis y otros transportes interjurisdiccionales tendrán más opciones para capacitarse y, en teoría, un sistema más eficiente. La medida busca mejorar la calidad y disponibilidad de la formación, lo que repercutiría en la seguridad vial en general. La AEFPT, que tenía un rol central, seguirá operando transitoriamente por 15 días hábiles y podrá presentarse en igualdad de condiciones al nuevo esquema.
Este movimiento es un reflejo de la política de desregulación que impulsa el gobierno, con un impacto directo y muy alto en el sector del transporte y la educación profesional. Se abre una nueva era para la formación de conductores en Argentina.
