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La automotriz SEOUL MOTOR S.A. y SMATA acordaron la suspensión de personal con pago no remunerativo, homologado por Capital Humano. Una medida que esquiva el Procedimiento Preventivo de Crisis y enciende las alarmas sobre el empleo en el sector.
Una noticia que sacude al sector automotriz: la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo homologó, mediante la Disposición 346/2024, un acuerdo de suspensiones de personal entre la empresa SEOUL MOTOR SOCIEDAD ANONIMA y el SINDICATO DE MECÁNICOS Y AFINES DEL TRANSPORTE AUTOMOTOR DE LA REPUBLICA ARGENTINA (SMATA). Esta medida, enmarcada en el artículo 223 bis de la Ley N° 20.744, implica el pago de una prestación no remunerativa durante el período de suspensión.
Lo más controvertido de este acuerdo es que la autoridad de aplicación consideró que, dado el consentimiento sindical, se "reconoció tácitamente la situación de crisis" de la empresa, evitando así el engorroso y formal Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) que exige la Ley N° 24.013. Esta flexibilidad, o atajo, permite a la empresa ajustar sus costos laborales de forma expedita, pero genera un precedente en la gestión de crisis empresariales.
Para los trabajadores afectados, cuyos nombres figuran en el listado adjunto al expediente, la suspensión implica una reducción de sus ingresos y una incertidumbre sobre su futuro laboral, aunque se preserve el puesto de trabajo. Para SEOUL MOTOR S.A., es una forma de aliviar la carga financiera en un momento de dificultad, evitando despidos masivos.
"...atento al consentimiento prestado por la entidad sindical en el acuerdo bajo análisis, se estima que ha mediado un reconocimiento tácito a la situación de crisis que afecta a la empresa, toda vez que con el mismo se logra preservar los puestos de trabajo, resultando la exigencia del cumplimiento de los requisitos legales un dispendio de actividad."
Esta decisión del Ministerio de Capital Humano, al convalidar eludir el PPC por vía de un acuerdo tácito, genera un debate sobre la protección de los trabajadores en situaciones de crisis y la flexibilidad que se le otorga a las empresas. Es un claro ejemplo de cómo la burocracia puede ser sorteada en pos de la 'preservación de puestos', pero con un costo para la transparencia y los derechos procedimentales. Los trabajadores deben estar más atentos que nunca a las condiciones y duración de estas suspensiones.