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La histórica metalúrgica Orbis Mertig acuerda suspensiones con la UOM Vicente López, pagando salarios reducidos. Una medida de emergencia para salvar empleos, pero que expone la delicada situación económica del sector.
¡Bombazo en el sector industrial! La reconocida empresa ORBIS MERTIG SOCIEDAD ANÓNIMA INDUSTRIAL Y COMERCIAL ha logrado un acuerdo con la UNIÓN OBRERA METALÚRGICA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA (UOM) -Seccional Vicente López- para suspender personal, una movida desesperada que busca capear la crisis económica y evitar despidos masivos. La Disposición 314/2024 del Ministerio de Capital Humano homologó este pacto que afecta a una cantidad significativa de trabajadores, cuyos nombres figuran en un listado de 35 páginas.
Las suspensiones se enmarcan en el artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo (N° 20.744), lo que significa que, si bien los empleados no trabajarán, recibirán una prestación no remunerativa. En criollo, cobrarán un porcentaje de su salario, pero sin aportes ni contribuciones previsionales por ese monto. Esta es una herramienta que las empresas utilizan en momentos de baja producción o dificultades financieras para reducir costos laborales sin llegar al extremo del despido.
Lo más llamativo de esta situación es que el Ministerio de Capital Humano consideró que el acuerdo entre la empresa y el sindicato implicaba un "reconocimiento tácito a la situación de crisis" de Orbis Mertig. Esto permitió saltarse el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), un trámite legalmente obligatorio previo a despidos o suspensiones masivas. La justificación oficial es que exigir el PPC sería un "dispendio de actividad" dado el consentimiento sindical.
Este movimiento, aunque busca preservar los puestos de trabajo, es un claro indicador de la fragilidad que atraviesa la industria metalúrgica argentina. Para los trabajadores, implica una reducción de ingresos en un contexto de alta inflación, generando incertidumbre y preocupación. Para la empresa, es una forma de ganar tiempo y reestructurarse, pero también expone sus dificultades.
"Este tipo de acuerdos es un mal necesario en tiempos difíciles. Permite que la empresa respire y que los trabajadores no queden en la calle, pero es una muestra de que la actividad económica está sufriendo", opinó un economista consultado.
Este caso de Orbis Mertig no solo es una noticia para Vicente López, sino un termómetro de la situación industrial del país. Mantente informado, porque estas medidas suelen ser el preámbulo de mayores cambios en el mercado laboral.