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Las Secretarías de Finanzas y Hacienda emiten un nuevo "Bono del Tesoro Nacional" por ¡cinco billones de pesos! Una movida audaz para refinanciar vencimientos y captar fondos en un mercado volátil.
¡Tiemblan los mercados! En una jugada financiera de alto impacto, el Ministerio de Economía, a través de las Secretarías de Finanzas y Hacienda, acaba de lanzar una nueva emisión de deuda pública que hará ruido en el ámbito económico. Se trata del "Bono del Tesoro Nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de junio de 2026", por un monto que asusta: ¡hasta cinco billones de pesos (VNO $ 5.000.000.000.000)!
Esta medida, oficializada por la Resolución Conjunta 3/2025, no solo busca captar nuevos fondos, sino también refinanciar y reasignar montos no colocados de emisiones anteriores, como las Letras del Tesoro con vencimiento en julio y octubre de 2025, y un Bono del Tesoro ajustado por CER con vencimiento en marzo de 2027. Las cifras son astronómicas: se están "afectando" más de tres billones, cuatro billones y cuatro billones de pesos nominales respectivamente de estas emisiones previas.
"Dispónese la emisión del 'Bono del Tesoro Nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de junio de 2026', por un monto de hasta valor nominal original pesos cinco billones (VNO $ 5.000.000.000.000)."
Para los inversores, este nuevo bono ofrece una oportunidad con capitalización mensual y tasa a definir en licitación, con amortización íntegra al vencimiento. Será negociable en el MAE y bolsas, y gozará de exenciones impositivas. Para el Gobierno, es una herramienta fundamental para gestionar el programa financiero del 2025, en un contexto donde el acceso al crédito externo es limitado y la presión sobre las cuentas públicas es altísima.
¿Qué significa esto para el ciudadano? Que el Estado sigue emitiendo deuda para cubrir sus gastos y vencimientos. El éxito de estas colocaciones es crucial para la estabilidad económica, ya que un buen desempeño permite al Gobierno evitar la emisión monetaria descontrolada y, en teoría, contener la inflación. Sin embargo, también implica aumentar el pasivo de la Nación, una mochila que, a la larga, todos los argentinos terminamos cargando. Es una apuesta fuerte en un escenario de incertidumbre.