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El Ministerio de Transporte bonaerense reajusta las riendas del control de tránsito. Una nueva disposición centraliza la potestad para autorizar las temidas cámaras de velocidad, generando dudas sobre transparencia y el futuro de las fotomultas en nuestras rutas. ¿Más orden o más discrecionalidad?
Una movida administrativa que tiene sabor a más control y menos margen de error. La Disposición N° 38-DPAYCTAMTRAGP-2026 sacude el tablero de la fiscalización vial en la Provincia de Buenos Aires, definiendo con precisión quién tiene la lapicera para autorizar los cinemómetros y otros equipos de detección de infracciones de tránsito.
La norma ratifica y encomienda al titular de la Dirección Provincial de Apoyo y Coordinación Técnico Administrativa la potestad de "Autorizar la colocación y uso en rutas, caminos, autopistas y semiautopistas provinciales, nacionales y municipales, de instrumentos cinemómetros y otros equipos o sistemas automáticos, semiautomáticos o manuales, fotográficos o no, fijos y/o móviles de control de infracciones". Además, esta Dirección será la encargada de "Entender y sistematizar el Registro de Proveedores de Tecnología para la constatación de infracciones de tránsito". En criollo, esta oficina es ahora la puerta de entrada y el filtro final para todo lo que tenga que ver con las fotomultas en la provincia.
Esta Disposición no surge de la nada. Se apoya en un andamiaje legal robusto, que incluye la Ley N° 13.927, el Decreto Ley N° 532/09 (modificado por el Decreto N° 1.350/18), y la reestructuración del Ministerio de Transporte aprobada por el Decreto N° 382/22. La idea del "Registro de Proveedores" no es nueva; fue creado por la Disposición N° 2/10 y su reglamento por la N° 13/10. Lo que hace esta nueva norma es clarificar y centralizar quién tiene la máxima autoridad en la materia dentro de la órbita del Ministerio de Transporte.
La centralización de esta potestad podría buscar mayor eficiencia y control sobre la calidad y homologación de los equipos, evitando irregularidades. Sin embargo, abre la puerta a interrogantes sobre la agilidad de los procesos y la transparencia en las decisiones. ¿Se agilizarán las autorizaciones o se convertirá en un cuello de botella burocrático? La clave estará en cómo se implemente esta nueva asignación de responsabilidades.
"El control de tránsito es una herramienta fundamental para la seguridad vial, pero su ejecución debe ser transparente y eficiente para no generar desconfianza en la ciudadanía." - Analista del Boletín Oficial
Para el ciudadano común, es crucial saber que la validez de una fotomulta depende de que el equipo utilizado esté debidamente autorizado e inscripto en este registro. Ante cualquier duda, exigir la certificación y homologación del dispositivo es un derecho.
¿Cómo estar informado? Mantenerse al tanto de las publicaciones en el Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires y seguir los comunicados oficiales del Ministerio de Transporte y la Subsecretaría de Política y Seguridad Vial es fundamental.