El Gobierno Nacional, a través del Decreto N° 423/2026, ha anunciado un programa gradual y previsible de reducción de los derechos de exportación (retenciones) para el sector agroindustrial. Esta medida, que se presenta como parte de los objetivos de transformación económica y estabilización macroeconómica, busca potenciar las exportaciones, fomentar la inversión y generar divisas para el país.
Puntos Clave del Decreto:
- Cultivos beneficiados: La reducción aplica a mercaderías comprendidas en las cadenas de granos de soja, girasol, maíz, sorgo, trigo y cebada, incluyendo granos, semillas y subproductos derivados.
- Biocombustibles: Se reduce también la alícuota del derecho de exportación para determinados productos que integran la posición arancelaria del biodiésel (obtenido de aceites de colza, cártamo, Brassica Carinata y Camelina Sativa), equiparándola a la de los aceites, con el fin de diversificar mercados.
- Programa gradual: La reducción se estructurará en dos componentes:
- Aplicación inmediata para cultivos de invierno, ante la proximidad de las decisiones de siembra.
- Cronograma posterior para cultivos de verano.
- Objetivo a largo plazo: El Gobierno reitera su visión de eliminar los derechos de exportación como un "impuesto distorsivo", comprometiéndose a reducirlos hasta su desaparición en la medida que lo permita el superávit fiscal.
Impacto en el Sector Agroindustrial
Esta medida es de muy alta relevancia para el sector agroindustrial, uno de los principales motores de la economía argentina en términos de generación de divisas y empleo.
- Incentivo a la producción e inversión: La reducción de retenciones mejora la rentabilidad de los productores, lo que debería traducirse en mayores incentivos para la siembra, la inversión en tecnología y la expansión de la producción.
- Competitividad exportadora: Al disminuir los costos de exportación, los productos argentinos ganarán competitividad en los mercados internacionales, lo que puede llevar a un aumento en el volumen de ventas al exterior y un mayor ingreso de divisas.
- Estabilidad y previsibilidad: La implementación de un programa gradual y previsible ofrece a los actores del sector la certidumbre necesaria para la planificación a mediano y largo plazo, reduciendo la incertidumbre regulatoria.
- Desarrollo regional: Se espera que la medida fortalezca el desarrollo productivo en diversas regiones del país, donde la agroindustria es un pilar fundamental.
El decreto entrará en vigencia al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial y será comunicado a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso de la Nación.