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La Autoridad Regulatoria Nuclear autorizó licencias cruciales para personal de la CNEA, pero con una *polémica excepción*: les permitió posponer el pago de tasas regulatorias adeudadas, ¿un privilegio que enoja a los contribuyentes?
El Boletín Oficial nos trae una noticia que levanta polvareda en el siempre sensible mundo de la energía nuclear y las finanzas públicas. Mientras la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) otorga licencias vitales para el personal que opera en las Instalaciones Clase I (Resolución 666/2024), una medida simultánea y aún más impactante (Resolución 667/2024) revela una decisión controvertida que involucra a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Resulta que la ARN, en un acto de aparente "interés público", decidió otorgar Autorizaciones Específicas y renovaciones para el personal de la CNEA en Instalaciones Clase I, a pesar de que la CNEA adeuda el pago de la tasa regulatoria establecida en el Artículo 26 de la Ley N° 24.804. Sí, leyó bien: la Comisión Nacional de Energía Atómica, un organismo estatal, no pagó lo que debía, y el ente regulador le dio un pase libre para que pague "con posterioridad".
Esta decisión se ampara en la Resolución del Directorio de la ARN N° 452/19, que permite estas excepciones. Sin embargo, ¿qué mensaje envía a otras empresas y profesionales que sí deben cumplir con sus pagos en tiempo y forma para operar? La CNEA es una entidad clave para el desarrollo nuclear del país, pero la disciplina fiscal debería ser un pilar para todos, especialmente para los organismos del Estado que manejan fondos públicos.
El "interés público" es el argumento esgrimido para esta excepcionalidad. Se entiende que la continuidad de las operaciones nucleares es crítica para el país, pero la pregunta es: ¿no hay otras formas de asegurar esa continuidad sin flexibilizar las obligaciones de pago? Esta situación podría sentar un precedente peligroso o, al menos, generar un fuerte debate sobre la equidad en la aplicación de las normas. Los ciudadanos comunes y las empresas privadas deben cumplir a rajatabla; ¿por qué un organismo estatal tendría un trato preferencial? Un verdadero cortocircuito en las finanzas del sector nuclear que merece una explicación. Para estar informado sobre este polémico tema, es crucial seguir de cerca los comunicados de la ARN y los debates parlamentarios que puedan surgir al respecto.