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En un polémico movimiento, el Organismo de Control de Energía Eléctrica bonaerense (OCEBA) autorizó la compra directa de un sedán de alta gama por más de 51 millones de pesos para su Presidencia, en medio de cuestionamientos por el uso de fondos públicos.
Mientras los usuarios de energía eléctrica en la Provincia de Buenos Aires se enfrentan a constantes desafíos y reclamos por la calidad del servicio, el Organismo de Control de Energía Eléctrica (OCEBA) dio luz verde a una adquisición que genera fuerte polémica: un vehículo tipo sedán de cuatro puertas para la Presidencia del organismo. La operación, realizada bajo la modalidad de Contratación Directa Menor, tiene un justiprecio de $51.480.000, una cifra que levanta cejas en el actual contexto económico.
La compra se ampara en la Ley de Contrataciones N° 13.981 y su Decreto Reglamentario N° 59/2019, que permite este tipo de procedimientos. Sin embargo, la transparencia y la pertinencia de un gasto de tal magnitud para un organismo de control son el foco de las críticas.
Este desembolso millonario contrasta con la reciente resolución del propio OCEBA, que en el mismo Boletín Oficial, rechazó el pedido de una distribuidora para eximirse de responsabilidades por un corte de luz, priorizando la protección del usuario. La ciudadanía se pregunta: ¿es esta la prioridad del organismo que debe velar por el servicio eléctrico? La decisión, plasmada en la Resolución Firma Conjunta Nº 51-OCEBA-2026, sin duda generará un debate encendido sobre la administración de los recursos públicos y la austeridad en el Estado bonaerense. Para los ciudadanos, este gasto millonario puede percibirse como una contradicción con las necesidades urgentes de mejora del servicio eléctrico.