BCRA ajusta criterios de liquidez para bancos sistémicos
El Banco Central (BCRA) limitó la aplicación de los ratios de Cobertura de Liquidez y Fondeo Neto Estable a entidades financieras de importancia sistémica, locales y globales, a partir de octubre de 2026.
Índices de Impacto
Organizaciones
- Banco Central de la República Argentina
- Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias
Fechas Clave
Ajustes en la regulación de liquidez para el sistema financiero
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) emitió la Comunicación “A” 8445/2026, una medida que ajusta el alcance de la aplicación de normativas clave en materia de liquidez para las entidades financieras. A partir del 1° de octubre de 2026, las disposiciones sobre el Ratio de Cobertura de Liquidez (LCR) y el Ratio de Fondeo Neto Estable (NSFR) quedarán circunscriptas a las entidades financieras calificadas como de importancia sistémica a nivel local (D-SIB) y a las sucursales o subsidiarias de bancos del exterior calificados como de importancia sistémica global (G-SIB).
Esta decisión implica que las entidades financieras del Grupo A que no estén comprendidas en estas categorías ya no estarán sujetas a la aplicación directa de estos ratios específicos. Sin embargo, deberán continuar suministrando al BCRA toda la información requerida en los regímenes informativos vigentes o futuros, permitiendo a la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias (SEFyC) seguir evaluando su situación de liquidez.
¿Por qué este cambio y qué implica?
La medida busca una regulación más proporcional y eficiente, concentrando los requisitos más exigentes de liquidez en las instituciones que, por su tamaño y complejidad, podrían generar un mayor riesgo sistémico en caso de inestabilidad. Aliviando la carga regulatoria sobre los bancos más pequeños o no sistémicos, el BCRA busca fomentar un entorno de mayor eficiencia sin comprometer la estabilidad financiera general.
Las entidades que, debido a cambios en su calificación, comiencen a estar alcanzadas por estas disposiciones, contarán con un plazo de tres meses para adaptarse. Este período de transición es fundamental para que las instituciones puedan realizar los ajustes necesarios en sus operaciones y sistemas de gestión de riesgos.
Para el sector financiero, esta adecuación representa un paso hacia una regulación más inteligente y focalizada, que reconoce la heterogeneidad del sistema bancario. Aunque los ratios LCR y NSFR son herramientas internacionales clave para la gestión de liquidez, su aplicación diferenciada busca optimizar el equilibrio entre la prudencia regulatoria y la eficiencia operativa de las entidades.
