Nuevos aumentos en el impuesto a los combustibles desde julio
El Gobierno publicó un decreto que establece un nuevo cronograma para la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, impactando en los precios desde el 1° de julio y con un ajuste mayor en agosto.
Índices de Impacto
Organizaciones
- INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA Y CENSOS (INDEC)
- MINISTERIO DE ECONOMÍA
- AGENCIA DE RECAUDACIÓN Y CONTROL ADUANERO (ARCA)
Fechas Clave
Los Combustibles con Nuevo Esquema Impositivo: Impacto en el Bolsillo
El Gobierno Nacional, mediante el Decreto 562/2026, oficializó un nuevo cronograma para la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, lo que tendrá un impacto directo en los precios que pagan los consumidores y las empresas en todo el país. Esta medida, que modifica decretos anteriores, busca avanzar en el sendero fiscal sostenible, pero implica un incremento en los montos fijos de estos tributos.
Cómo y cuándo suben los impuestos
La normativa establece que los incrementos remanentes de las actualizaciones correspondientes a los años calendario 2024 y 2025, así como al primer y segundo trimestre de 2025, se aplicarán en dos tramos:
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Desde el 1° de julio de 2026: Los montos de impuesto se incrementarán según la siguiente tabla para los hechos imponibles que se perfeccionen entre el 1° y el 31 de julio de 2026:
- Nafta sin plomo y virgen: Aumento de $21,192 en el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y $1,298 en el Impuesto al Dióxido de Carbono.
- Gasoil: Aumento de $18,959 en el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos, $10,266 en el tratamiento diferencial para la Patagonia y Malargüe, y $2,161 en el Impuesto al Dióxido de Carbono.
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Desde el 1° de agosto de 2026: El incremento total de los remanentes de las actualizaciones de 2024, 2025 y el primer trimestre de 2026 surtirá efectos plenamente para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil.
Estos ajustes se basan en las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que suministra el INDEC, mecanismo previsto en la Ley N° 23.966. Históricamente, el Gobierno había diferido estos incrementos para evitar un impacto mayor en la inflación y en el bolsillo de los ciudadanos. Sin embargo, en esta oportunidad, se optó por un esquema de aplicación más directo, argumentando la necesidad de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible.
Impacto en la economía y los ciudadanos
La suba de los impuestos a los combustibles tiene un efecto transversal en la economía, ya que incide directamente en los costos de transporte, logística y producción de bienes y servicios. Esto podría traducirse en mayores precios para los consumidores, afectando el poder adquisitivo y la actividad económica en general. Las provincias patagónicas y el partido de Patagones en Buenos Aires, así como el departamento de Malargüe en Mendoza, que contaban con un tratamiento diferencial para el gasoil, también verán afectado este beneficio, aunque con un esquema particular.
Para los ciudadanos comunes, esto significa que el costo de llenar el tanque de sus vehículos será más elevado, impactando en el presupuesto familiar y en los gastos de transporte diario. Las empresas de transporte y logística también deberán ajustar sus costos, lo que podría repercutir en el precio final de los productos. Es una medida que, si bien busca fortalecer las arcas estatales, genera presión sobre la inflación y el consumo.
Para seguir de cerca
Es fundamental estar atento a las próximas comunicaciones de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que es el organismo encargado de actualizar y aplicar estos montos. La evolución de los precios en surtidor reflejará directamente la implementación de este decreto.
